Hablemos de algo que es muy fuerte: La perentoria intervención que urge hacerle a Daneris De La Tormenta ¿Hola? [WTF is wrong with your attitude Khaleesi? ]

Dicho esto; y aunque yo no soy Madre de dragones ni Rompedora de cadenas, sí he atravesado mi propio Mar Angosto para llegar a una otra orilla estos meses ¡Y sin un dragón que me lleve a lomos, oye!

Como quien sale de una lavadora (o de un huevo de dragón petrificado, en brazos de una loca peligrosa que emerge del fuego de una hoguera) siento que salgo del fuego, a una vida nueva.

Revoleá, cual perro mojado, salgo a un nuevo panorama.

La vida me ha pasado a mí y no al contrario.

Durante años (añoooos) preparé mentalmente los objetivos de futuro próximo, alimentando una químera díficil de conseguir, o eso me parecía a mí, que soy del miedo, en general.

Mientras, en la vida real, me agitaba como un salmonete en la orilla, intentando dar ese salto imposible que me llevase al mar. Tragando, porque en la realité se traga, se adapta uno y se pule cera, más que se da.

Pero, mientras, alimentaba secretamente mi plan de huida hacia delante.

Mientras, curtía cuero y mis callos.

Cuando empezó la gesta de nuestra vida, a la que no haré referencia, por si acaso ciertos trabajadores del arte del cemento y el  alicate, son como Voldemort y si les mentas aparecen, me lo iba a tomar con calma.

Las cosas estaban tranquilas, y mi gremlin favorito parecía calmado, o, al menos, ausente. Así que ¿Por qué no esperar amarrá a su pata?

Sin embargo, como la vida es traidora que decía un profesor mío, brillante, pero muy frustrado con la vida el hombre, en cuanto abcedió el brote de reformosis aguda, se vino arriba. Quizás se mojó. Quizás alguien le dió unos tacos de madrugada, no sabría decirte, pero, en su locura,me empujó a un precipio, al que, si de mi acomodada voluntad hubiera dependido, no me habría arrojado hasta no tener aseguradas 25 cuerdas de escalada y una red de trapecista.

Pero, me empujó. Y, así, sin cuerda, ni red, ni unos manguitos piscineros, salté…

Y soprendentemente he caído de pie.

Sí que es traidora la vida, que nunca te avisa de qué te tiene preparado.

Con el asunto del Trono de Hiero aún por resolver, y todo encajando, aproximadamente, me he centrado en lo importante, y, he hecho muffins.

Muffins de Brownie.

Porque los muffins de chocolate son el bien absoluto y no hay nada más chocolatoso que el brownie, me decidí a presentar a estos dos primores, a ver si hacían buenas migas.

Los muffins,  según mi horáculo de la repostería, Bea Roque (En su libro “Delicias para compartir“), están dentro de la categoría de panes rápidos. Pequeños, o no tanto, con o sin cápsula, han de ser húmedos, densos, esponjosos y pueden ser tanto dulces, como salados.

Son muy versátiles, pero esto no significa que no tengan su propia personalidad ni sus manías. Deben ser húmedos, pero también suaves y abombaditos y, al menos en mi mente, deben subir, ser redonditos y lucir lustrosos su copete.

Este era mi reto reposteril, que la densidad del brownie no hiciese de mis muffins, panecitos planos sin gracia ni misterio. Para evitarlo, añadí a mi receta de brownie, que habitualmente no lleva, un poquito de levadura y, además, monté los huevos, lo cual es una pequeña trampa, ya que este paso hace de esta receta una masa batida en lugar de mezclada, peeero, como la repostería es magia, creo que puedes permitirte utilizar algunos trucos de idem.

Bea explica que no sobrebatir la masa, una vez incorporados los ingredientes secos, es la parte más importante, por eso, cuando añadas los ingredientes secos, al final y de una sola vez, bate, con movimientos suaves y justo hasta incorporar. No importa que veas algunos grumitos todavía, porque desaparecerán en el horno.

Para lograr que suban y tomen ese aspecto redondito, que también tiene su truco, los muffins se hornean a una temperatura alta, de unos 190º, al menos una primera parte del horneado.

Hornéalos siempre en la rejilla central y ten especial cuidado con el tiempo, ya que estos muffins sobre-horneados pasarán de brownie a carbón seco facilmente. La humedad aquí es el tema.

Yo los horneé unos 18 minutos a 185º, porque me daba miedo que por su tamaño, se quemase la parte superior y quedasen crudos por dentro, pero había precalentado el horno a 190º.

Tú, que conoces bien a tu horno, calcula entre 18 y 22 minutos el punto en que quedará esa jugosidad interior que siempre quieres cuando te comes un brownie y precalienta el horno a 190º sin miedo, ya que es importante un golpe de calor inicial para que suban.

La cápsulas que utilicé son de muffin, más grandes y anchas que las cápsulas para cupcakes y la medida de la cantidad de masa por molde es una cuchara grande de helado, no la cuchara standar que utilizas para tus cupcakes, si no la grandota, de entre 50 y 53 mm. 

Brownie Muffins

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Ingredientes:

Para   12  muffins                                                                                                                                          

150 gr. de mantequilla

30 ml. de aceite de girasol o semillas

200 gr. de chocolate negro

200 gr. de azúcar moreno

4 huevos (200 gr. de huevo)

15 gr. de vainilla en pasta

70 gr. de harina común

1 cucharadita de levadura química

30 gr. de cacao en polvo sin azúcar

70 ml. de café cargado caliente

1 cucharadita de sal

15 gr. de vainilla en pasta

Opcional: 50 gr. de nueces

Preparación:

Antes de empezar prepara un molde para cupcakes con las cápsulas y precalienta el horno a 190º.

  • Pesa, mezcla y tamiza el harina junto con la levadura. Mezcla bien, añade la sal y las nueces. Reserva.
  • Prepara el café y deja que repose.
  • En un cacito derrite la mantequilla y añade el aceite. Deja que se enfríe a temperatura ambiente.
  • En un bol resistente al calor derrite el chocolate en el microondas o al baño maría. Reserva.
  • En el bol de la batidora monta los huevos junto al azúcar. Bate a velocidad ascendente, empezando a velocidad bajita y subiendo unos 8 o 10 minutos. Añade la vainilla.
  • Mezcla el chocolate y la mantequilla. Mezcla el cacao con el café caliente y añádelo a la mezcla de chocolate.
  • Retira el bol de la batidora con los huevos montados y, a mano, añádele la mezcla de chocolate, con movimientos envolventes, tratando de que la mezcla no se baje.
  • Incorpora el harina de una sola vez, mezclando justo hasta incorporar.
  • Rellena las cápsulas 2/3 de su capacidad.
  • En el momento de introducir en el horno baja la temperatura a 180º y mete inmediatamente los muffins.
  • Hornea 22-25
  • Cuando la parte superior esté crujiente y al pincharlos con un palillo, salga casi limpio, pero ligeramente húmedo ¡Están listos! Deja que terminen de enfriar sobre una rejilla.

Conservación: Al tratarse de una masa grasa y húmeda, pueden conservarse hasta 3 días a temperatura ambiente en un recipiente hermético. Puedes conservarlos una semana refrigerados, o congelar los que vayas a consumir en los próximos días, y sacarlos unas horas antes o la noche anterior, cuando quieras comerte uno…

¡Y listos!

Ahora, pertréchate fuerte con uno de estos, que el próximo lunes…pasarán cosas…

¡Besitos inmensos!

 

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