Hay días que tienes que hacer galletas.

En esos días Christina Tosi es lo único en lo que creo, todo mi mundo transcurre entre barras de mantequilla y el universo consiste en hacer galletas.

Todo. Se. Reduce a. HACER GALLETAS. Relajación mental, placer, chafardeo recetero, azúcar moreno por kilos, olores deliciosos y NADA MÁS.

No hay presión con las galletas; ni delirios de perfección, sin estrés ni una técnica depurada. Sólo, galletas.

Porque no existe una galleta perfecta. Hay muchas recetas y a cada uno le gusta una cosa en cuanto a galletas, porque el caso es que ¡Todas están buenas! Eso sí, algunas valen para dar sentido a una existencia.

Esas, esas por las que tú sientes eso, son tu tipo de galleta. Y yo las he encontrado en Milk Bar Life, el último libro de Christina Tosi.

Después de algunos años de hacer experimentos; probar a añadir cosas que no tienen sentido en una galleta, de sustituir la mantequilla por aceite, de darle 4 vueltas a una receta, que ya era muy buena, para volver a la receta original habiendo descubierto qué no hay que cambiar cuando de galletas se trata, y otro par de años enfadada con las cookies, por no llegar nunca a cubrir mis expectativas, Christina Tosi ha llegado a mi cocina para quedarse.

Después de ver su Chef’s Table definitivamente quería mudarme a Nueva York, para decirle: “Christina ¿No te das cuenta de que me nos separaron al nacer? Adopta una treintañera, tú que tienes posibles, y déjame vivir en tu cocina. Como mucho, pero huelo bien y no hago ruido. Por favoooor, I need to stay near to you so baaaaad.”

Montarle un numérito me pareció una gran idea, pero ante la escasa probabilidad de que acceda a empezar los trámites para adoptarme…me conformé con comprarme su último libro y encargar los demás.

Su forma de hacer dulces, se filtra hasta las profundidades del cráneo. Es absolutamente emocional, colores y aromas, sabores y muy poca mesura.

Sin ninguna vergüenza, hunde sus raíces en el impulso irrefrenable de volver a comer como en la infancia, con muchas ganas y muy poca conciencia. Así es como Christina ataca de un golpe nuestros culos gordos, y se hunde en las profundidades de nuestros hipotálamos, impulsada por la magia de comer dulces sin vergüenza, fundiendo un espíritu libre muy punky en mantequilla y brown sugar, para convertirlo en su archiconocido Crack Pie.

Así sí. Así se vive la vida j **er.

Imbuida por todo este fervor que me provoca haberme asomado al maravilloso mundo del Milk Bar, me dió -fuerte- por hacer galletas.

Lo que empezó como un sábado en el que a mí la Champions League no me interesaba nada, acabó convertido en Cookie challenge, con cata incluída, que, eso sí, mi chico y sus compañeros hooligans agradecieron mucho.

Del fruto mestizo de la llegada de mi nuevo libro y un evento deportivo que me iba a llenar la casa de machos hambrientos, nace este monográfico galletero, en el que vas a encontrar:

♥ ¿Qué pasa con los ingredientes? Unas cuantas Cookie Rules, posts útiles de galleteras famosas y cosas que una cookie debe saber para hacer una Cookie genial. ♥

♥ La receta de Chocolate Chip Cookies de Christina Tosi vs. Las clásicas Chocolate Chip Cookies un duelo a muerte entre galletas-. ♥ Para ir directamente a la receta pincha aquí.

♥ Conserva listas para hornear ¡Ten siempre galletas recién hechas! ♥

El Top 5 más chulo de galletas y galleteras de “todo el interné” -para mi gusto, claro- .♥

Para empezar ¿Qué pasa con los ingredientes?

Unas cuantas Cookie Rules, posts útiles de galleteras famosas y las 10 cosas que una cookie debe saber para hacer una Cookie genial.

Los ingredientes para preparar galletas son esencialmente siempre los mismos: azúcar, harina, huevos y mantequilla. A penas varían de una receta a otra, más que en su proporción, o para introducir sabores, como cacao, chocolate en trocitos o fundido, impulsores, harinas diferentes, ralladuras, frutas deshidratadas, frutos secos…es así, aunque el límite se difumina aún más en la cocina del Milk bar.

Por lo general hacer galletas parece tan sencillo que no solemos pararnos a entender o a investigar sobre los pormenores del proceso o de los ingredientes. Sin embargo, como todo, tiene su ciencia querid@.

Hasta que mi nueva chef favorita llegó a mi vida, me resultaba muy útil y valiosa Sally MCKenney, y sus Baking Tips series, entre los que, hablando de cookies, echále un ojo a sus 4 Masas maestras básicas5 Trucos para mejorar tu próxima hornada de galletas.

Entonces Christina llegó a mi vida, devolviéndome mi amor por las cookies, y ayudándome a aprender con sus Cookie Lessons to live by – que puedes encontrar en su libro-.

De ellas, entre otras, y de mi experiencia, he sacado algunas cosillas que te pueden resultar útiles a la hora de preparar galletas.

♥ ¿Qué pasa con los ingredientes?:

Los ingredientes, como en cualquier elaboración en la que no se especifique lo contrario en la receta, SIEMPRE a temperatura ambiente.

  1. Utilizar ingredientes de buena calidad siempre da buen resultado, porque si juntas un montón de cosas ricas, muy mal se te tiene que dar para que las galletas no sepan bien. Si se trata de cookies hay dos cosas en las que no se debe abaratar: la mantequilla y el azúcar. Si son de chocolate, este es también un ingrediente en el que es importante invertir.
  2. La mantequilla: escoge una mantequilla especialmente buena. Este es un ingrediente importante. Elige tu marca favorita, esa de capricho es perfecta para esto, porque merecerá la pena el resultado. Yo utilizo Kerry Gold. Antes utilizaba otra mantequilla alemana que, no sé por qué misterio de la vida, era buenísima ¡Y barata en Alcampo! Pero la mano negra debió descubrirlo y dejaron de traerla. Desde entonces acaeció la era oscura que he dado en llamar “la crísis de la mantequilla de 2017” y empecé a comprar Kerry Gold, porque, de las marcas que puedes encontrar en el super es la que más me gusta. Su sabor es muy rico, su textura es maravillosa y hace que las galletas queden mantecosas y suaves. Como dicen in english: buttery ¿Por qué no tenemos una palabra como esa en castellano? Mantecoso parece tener una connotación negativa en castellano. Necesitamos una palabra así. Buttery. Me encanta esa palabra ♥. Me da hambre.
  3. ¿Mantequilla con o sin sal? La mantequilla de elección en repostería es siempre sin sal, aunque sabemos que después siempre añadimos sal a las recetas ¿Por qué? Porque de esta forma sabes exactamente qué cantidad de sal estás añadiendo, pero, no sólo es por eso, también es debido a que las mantequillas con sal suelen ser menos recientes que las mantequillas sin sal. La sal es un conservante y, por tanto, alarga la vida del producto. Si no lleva sal su fecha de caducidad es menor.
  4. El azúcar es determinante en el sabor y en la textura de las galletas. El azúcar integral de caña -panela- es ideal para las cookies. El que puedes comprar aquí es fantástico, el más humedo y delicioso de los que yo he probado, nada que ver con el del super. Aunque cualquiera que puedas comprar en una buena tienda a granel de tu zona puede ser de muy buena calidad. Los azúcares moscovados que ha puesto a la venta recientemente azucarera también están muy bien. Por supuesto mezclar clases de azúcar siempre es buena idea, experimenta, crujiente con azúcar blanco, galletas delicadas con azúcar glas o muy sabrosas con azúcares morenos. Azúcar de coco ¡Lo que quieras!
  5. Los huevos, siempre buenos, los mejores que te permita tu presupuesto y a temperatura ambiente. En el caso de que quieras hacer una receta a la mitad y sólo lleve un huevo, puedes: tanto pesar el huevo, batirlo y añadir la mitad, como optar por añadir sólo la clara o sólo la yema. Yo suelo optar por añadir la yema, porque las galletas ricas en grasa tienen una textura que a mí personalmente me encanta, densas y suaves. Añadir la clara, incluso usar una clara extra como recurso para conseguir galletas más húmedas, es un truquillo de Sally que da buen resultado. Si una masa te ha quedado tan seca que no está integrada, puedes utilizar una clara de huevo extra; también es una opción si quieres sustituir la leche que llevan algunas recetas de galletas.
  6. Impulsores: Por lo general las galletas suelen incorporar bicarbonato con más frecuencia que levadura.Para galletas yo utilizo siempre bicarbonato Arm & hammer porque me hace ilusión sentirme gringa, pero además es que su grano es muy fino, mucho más que el de cualquier marca española, no sé por qué misteriosa razón, pero esto me gusta en las galletas particularmente. Las galletas que llevan bicarbonato se expanden en el horno, por lo que en aquellas galletas que quieras que conserven la forma y no crezcan puedes suprimirlo o dividir a la mitad la cantidad indicada, si no está ya eliminado de la receta original. En estas galletas, bate poco tiempo, justo hasta integrar, y a velocidad suave. Puedes prepararlas a mano, así vas amortizando calorías, ya que a más aire en la masa, más crecerán al hornear.
  7. ¿Aceite en lugar de mantequilla? Yo no he logrado muy buenos resultados sustituyendo la mantequilla por aceite cuando se trata de galletas. Quizás una pequeña parte del total de grasa -50 ml. aceite por 75 gr. de mantequilla, de un total de 250- 300 gr.-, pero sustituir por completo la mantequilla -de una receta que esté preparada con este ingrediente, y por tanto está probada y ajustada para este ingrediente- por aceite no te garantiza conseguir un resultado ni parecido al de la receta original. Deberás ajustar la cantidad (1 parte -de mantequilla- por  3/4 – de aceite) ya que la mantequilla, además de grasa animal, está compuesta por un porcentaje de agua, mientras que el aceite es grasa pura en mayor procentaje (por eso el aceite no se congela y la mantequilla sí). En las galletas la grasa es importante, tanto la de las yemas de huevo como la de la mantequilla, porque determinará la textura y el sabor, las galletas llevan pocos ingredientes básicos y no es tan sencillo como sustituir una por la otra en un bizcocho
  8. ¿Y aceite por margarina? La margarina es menos calórica, pero no es más sana, ya que es aceite vegetal sometido a procesos químicos -hidrogenado- para que permanezca sólida a temperatura ambiente.
  9. Galletas de fruta: Para hacer galletas de fruta suelen incorporarse las frutas deshidratadas. Creo que es posible preparar galletas con puré de frutas, pero yo de eso no sé mucho, la verdad, si voy en modo cookie voy grande o a casa.
  10. Frutos secos, chips de chocolate, y lo que te guste: No hay normas, añade lo que más te guste, del tamaño que más te guste y como te guste. Añade los chips una vez que hayas formado la masa base (Azúcar + mantequilla, huevos + vainilla y secos de una vez).

Por lo demás pueden prepararse galletas de cualquier cosa que puedas imaginarte, si no, echa un vistazo a las Compost cookies de Christina, que llevan Pretzels, patatas fritas chips, café, avena, chips de chocolate y butterscotch…Gracias universo por mantener alejadas de mí estás galletas. Fdo.: Mi niña gorda interior.

♥ Cosas que una cookie debe saber para hacer una Cookie genial:

 3 o 4 detalles que cambiarán tus galletas.

⇒La temperatura mantequilla: Para preparar cookies la mantequilla debe estar suave, sin llegar a estar aceitosa. Puedes añadir la mantequilla blandita y suavizada, o derretida.

Al incorporar la mantequilla derretida, no cremas la mantequilla, ya que para hacerlo es necesario que la grasa esté sólida a temperatura ambiente y unicamente la mezclas, pero como para hacer galletas no necesitas introducir mucho aire en la preparación, no hay problema con eso. Con este cambio consigues unas cookies con una textura algo diferente. Más blanditas por el centro, con unos bordes crujientes. El resultado es muy distinto, cambiando unicamente la forma en la que añades la mantequilla.

⇒Para cremar la mantequilla junto al azúcar, bate con la pala o el accesorio mezclador de tu batidora SÓLO 2 o 3 minutos a velocidad media-alta. Trata de no sobrebatir, no batas como lo harías para un bizcocho. Si introduces mucho aire, durante el horneado las galletas se expandirán mucho. Bate hasta que esté cremoso, pero no demasiado aireado.

Si se te olvida sacar con suficiente tiempo la mantequilla de la nevera puedes utilizar este truco de Sally : Introducir en tu microondas un recipiente con agua y calentarlo un par de minutos. Sacar el agua e introducir un bol con la mantequilla que quieras suavizar cortada en pedacitos. La verdad es que funciona super bien. También puedes rallar la mantequilla o cortarla en pedacitos muy pequeños y batir 2 o 3 minutos más, para que la fricción suavice y temple la mantequilla.

⇒Para añadir los huevos y la vainilla (o cualquier otro extracto o saborizante): Añade los huevos prebatidos a la mezcla de azúcar y mantequilla. Bate 1 minutos, hasta que esté bien integrado y cremoso. Recuerda pasar una espátula de silicona por los lados y el fondo del vaso, para que no queden restos sin integrar.

Para añadir el extracto, hazlo siempre añadiéndolo a la parte grasa, en este caso esta mezcla de mantequilla de azúcar, mantequilla y huevos. Si se trata de ralladuras añádelos al azúcar antes de mezclarlo con la mantequilla, y bate 2 minutillos -Truco de Bea Roque-. Para añadir especias mézclalas con los ingredientes secos.

⇒Para añadir los ingredientes secos: Puedes hacerlo en una sola adición o en un par de ellas, como más te guste. Es en este momento cuando más cuidado debes tener de no sobrebatir la mezcla. Es muy importante que mezcles JUSTO LO NECESARIO, tal y como explica Mrs. Tosi. La ternura depende de este paso. Si sobre bates la masa se volverá correosa y gruesa. Una vez que tenga un aspecto integrado, bate 1 o 2 minutos más, y retira el vaso de la batidora.

⇒Añadir los chips, trocitos y algarabías extraordinarias: Pica o trocea como más te guste, y añádelos al final, cuando la masa este terminada, mezclando sólo 15 segundos. No quieres que se mezclen ni se fundan con la masa. Hacerlo a mano es una gran idea.

Puedes añadir chips extra al final, cuando saques las galletas del horno, esta forma de hacerlo va genial cuando quieres añadir m&m’s o lacasitos, porque en el horno pueden perder color. Clava los lacasitos, o deja caer los chips sobre las galletas calientes, para que se fundan y se adhieran a ellas.

Para hacer galletas rellenas de cremas o mashmallows lo que se hace es congelar previamente las nubes o bolitas de crema -que puedes hacer con una cuchara pequeña de helado o un vaciador de melón-, y ponerlas, congeladas, dentro de las bolitas de masa de galleta. Después congela las bolitas con el relleno en su interior. Hornea directamente, sacando las bolitas congeladas del horno.

⇒Honear galletas: La bandeja del horno se calienta durante el horneado y puede quemar la base de tus galletas. Por eso NUNCA las hornees directamente sobre la bandeja, ni sobre una hoja de papel de aluminio -porque conduce muy bien el calor-. Cubre siempre la bandeja antes de hornear con papel de horno o con una lámina tipo silpat.

El papel de horno o el silpat debe estar preferiblemente frío cuando coloques tus bolitas de galleta, antes de introducir en el horno. Si vas a hornear varias tandas lo ideal es tener dos bandejas, y cubrir ambas, para poder ir alternándolas. Si sólo tienes una bandeja, el silpat es la mejor opción, ya que es más aislante que el papel. Ten un par de láminas, y cambia la lámina antes de introducir una nueva hornada. Durante el horneado la otra se enfriará y podrás introducir la siguiente hornada.

⇒Enfríar las galletas: Deja que las galletas se enfríen 5 minutos sobre la badeja. Al salir del horno están muy blanditas, y si las manipulas en ese momento pueden partirse. Deja que reposen esos 5 minutillos y luego transfiérelas a una rejilla, para que se enfríen por completo. Puedes cubrir la rejilla con una hoja de papel de horno

⇒Conservar las galletas: Las galletas están más ricas recién horneadas, pero puedes conservarlas en latas o tarritos, si cierran herméticamente mucho mejor. El contacto con el aire irá poniendo rancias o reblandeciendo las galletas.

Refrigeradas en recipientes herméticos es como se conservarán mejor (hasta 1 semana), y puedes congelarlas horneadas (te durarán hasta 1 mes), aunque es posible que se humedezcan al descongelarlas.

Almacena siempre galletas de un solo sabor en un recipiente, ya que los sabores y olores pueden mezclarse. Si vas a apilarlas, sepáralas con un pedacito de papel de horno o de papel de aluminio. También puedes envolverlas, bien separaditas, en papel film. Cuanto menos contacto tengan con el aire mucho mejor.

Un truco de Christina es introducir un pedazo de pan de molde en la lata, para que, cuando las galletas empiecen a secarse absorvan la humedad del pan de molde. Si haces esto pueden aguantar hasta 5 días a temperatura ambiente.

Para la abuela de Christina esta es la única forma honorable de conservar galletas horneadas: hasta 5 días en una lata con un pedacito de pan de molde.

♥ La receta de Chocolate Chip Cookies de Christina Tosi vs. Las clásicas Chocolate Chip Cookies

Un duelo a muerte entre galletas:

Las Chocolate chip cookies de Christina Tosi (galleta de arriba en la foto) han sido para mí todo un descubrimiento.

Los cambios respecto a la receta original de las Toll House Chocolate Chip Cookies (galleta de abajo), que también están muy ricas, son pequeños, pero el resultado es muy diferente. Ambas llevan practicamente los mismos ingredientes, y, como verás, los cambios en las proporciones son pequeños, no hay giro dramático ni ingrediente secreto -quizá sí un ingrediente inesperado-, sin embargo, yo he encontrado mi galleta definitiva.

Aún así, me ha parecido de justicia darle a las Cookies originales de Ruth wakefield un lugar en este: Duelo a muerte de galletas.

Cuando, hace algunos años encontré en El rincón de Bea las receta original de las Cookies de Chocolate, me volví muy loca. Porque soy una romántica, porque Bea explicaba la historia de Ruth Wakefield, creadora de estas galletas, y porque me parecían “las auténticas”, y eso a mí me hace suspirar.

De hecho han sido mis cookies de referencia durante estos años.

Las Toll House Chocolate chip cookies que publicó Bea allá por el 2010, son la receta original de Ruth Wakefield (en el enlace al blog de Bea puedes leer su historia y saber un poquito más sobre el origen de estas galletas) y, durante años han sido para mí las Cookies de trocitos de chocolate absolutas. Mi referencia.

No me sentía intrigada por ninguna otra receta, ni me apetecía probar otras, porque tenía la auténtica, gracias a Bea. Estas eran las galletas. Punto.

Esta receta, que se acerca poco al siglo de vida, es, como le ocurre a todos los clásicos, imperecedera.

Sin embargo, entonces, vi a Christina haciendo galletas en Netflix. En una inmesa y pulcra cocina, alojada en un loft de Nueva York. Christina, reina de las cookies, preparaba un montón de galletas diferentes, hundiendo su cuchara de helado en masas de colores, repletas de sprinkles, chips y un montón de ingredientes que no te esperarías encontrar en una galleta. Vi sus galletas, su paseo por la feria, y el Milk bar. Y entonces, algo se movió dentro de mí, como se aguza la oreja de una ratilla.

Tras unos días de espera -nada ansiosa, que no, espera tranquila, algo así como dos días antes de reyes- llegó el libro. Esperé con todas mis ganas a que llegara el sábado, saque las armas reposteras, y ¡A hacer galletas como las locas!

Salieron del horno. Por favooorrr, cuanta maldad, cuanto azúcar y ¡Cuanta mantequilla!

Estas son, estas son mis galletas.

Hay tres o cuatro momentos como este en tu vida. Encontrar a tu pareja. Lo sabes, lo sabes aunque no lo sepas. Encontrar tu casa. Lo sabes. Sí, lo sabes. Y encontrar TU GALLETA PERFECTA: lo sabes.

BUSCA LAS 7 DIFERENCIAS:

Dos galletas practicamente iguales en cuanto a ingredientes, pero muy diferentes ¿Y tú de quién eres?

Podrás ver cómo pequeñas variaciones producen efectos muy diferentes en el resultado, lo que además, en mi opinión, te da pistas si andas en busca de ajustar la receta de las cokies para conseguir la receta perfecta para ti.

1. Más mantequilla: Aunque podrás ver que la receta de Christina lleva menor cantidad, la proporción respecto al resto de ingredientes es, en realidad, mayor. Unos 230 gr. de mantequilla por 250 gr. de harina; frente a los 250 gr. de mantequilla por 300 gr. de harina de la receta original.

  1. Mayor cantidad de azúcar moreno: mientras las galletas originales llevan dos mitades exactas de azúcar blanco y moreno (150 gr. de cada), las galletas de Christina llevan mayor cantidad de soft brown sugar (160 gr.), y algo menos de azúcar blanco (120 gr.). El azúcar moreno aporta un delicioso sabor acaramelado y más humedad, mientras que el azúcar blanco hace que los dulces tengan esa deliciosa capita crujiente por fuera ¡Mezclarlos siempre es buena idea!

  2. Dale a la vainilla: ¿Por qué una cucharadita? Ponle un poco más, dos cucharaditas de vainilla, extracto o pasta, de buena calidad. Un extracto que queda delicioso en las galletas es el extracto de princesa de Lorann Oils Bakery Emulsions.

  3. Menos harina: La proporción de harina es también algo menor, en relación con el azúcar y la mantequilla de la receta. Un poquito menos de harina: 250 gr. en lugar a 300 gr. , sin embargo la cantidad de mantequilla es practicamente la misma: 230 gr. frente a 250 gr. La proporción es mayor si la comparas. Algo más de azúcar moreno: 160 gr. de un total de 280 gr., frente a 150 gr. de un total de 300 gr.

Puedes ver como variando ligeramente las proporciones cambia por completo la receta, sin variar los ingredientes.

  1. Derretida, por favor: La mantequilla fundida es mágica. Cambia el resultado, dando a luz lo que los americans llaman  Chewy cookies (galletas chiclosas, galletas correosas, pero no es exacta la descripción, galletas tiernas y pegajosas se aproxima más). Al incorporar la mantequilla derretida las galletas serán más suaves y crujientes, más pegajosas, más deliciosamente pegajosas, blanditas pero crujientes.

  2. Un ingrediente secreto: Leche desnatada en polvo: Añade cremosidad, ternura y profundidad de sabor, tanto en las cookies como en otras elaboraciones, y hace que las galletas sean más deliciosamente pegajosas.Sigue trabajando en la línea Chewy, correoso/ chicloso = pegajo-licioso, suave, crujiente por fuera, suave y dulce y por dentro. Pegajo-liciosas, tiernas y blanditas, así son.

  3. Mezcla y resta impulsores y añade un huevo menos: 1 sólo huevo, frente a los dos huevos de la receta original, sin embargo como puedes ver el resto de cantidad de ingredientes es muy similar.

*Si divides la receta, utiliza sólo la yema, el resultado es una pasada.

Y añade 1/2 cucharadita de levadura y 1/4 de bicarbonato, en lugar de 1 cucharadita de bicarbonato.

Por lo demás, la receta muy parecida, sin embargo, mira que diferente es si aspecto ⇓⇓⇓⇓⇓⇓⇓⇓⇓⇓⇓⇓:

La receta original de las Chocolate Chip Cookies que yo utilizo es la de Bea, puedes encontralas aquí.

Son maravillosas, pero si te va el mismo rollo que a mí, galletas que se derriten en la boca, crujientes por fuera y súper tiernas por dentro, la receta de Christina te va a encantar.

Christina Tosi Chocolate Chip Cookies:

Ingredientes:

230 gr. de mantequilla, derretida y algo templada

160 gr. de azúcar moreno claro (puedes utilizar Drak brown sugar, panela o el azúcar que más te guste. Que sea de la mejor calidad posible, porque es un protagonista absoluto de la receta).

120 gr. de azúcar blanco

1 huevo grande a temperatura ambiente

2 cucharaditas de vainilla en pasta o extracto

250 gr. de harina común

2 cucharadas de leche desnatada en polvo (Yo utilizo esta)

1 + 1/4 de cucharadita de sal

1/4 de cucharadita de bicarbonato

1/2 cucharadita de levadura

125 gr. -o lo que tú quieras- de chips de chocolate o chocolate de calidad picadito

Preparación:

  1. Derrite la mantequilla y reserva.
  2. Pica el chocolate.Reserva.
  3. Pesa mezcla y tamiza los ingredientes secos.
  4. En el bol de la batidora, con el accesorio pala, pon el azúcar y la mantequilla. Bate 2 o 3 minutos a velocidad media alta. No se va a cremar, porque la grasa está líquida. Cuando esté bien mezcladito está listo.
  5. Añade el huevo prebatido y la vainilla y bate 1 minuto más.
  6. Añade de 1 sola vez los ingredientes secos y mezcla 2 minutos más.
  7. Añade los chips de chocolate, mezcla a velocidad suave 15-30 sg. y retira el vaso de la batidora.
  8. Deja que la masa repose refrigerada 30-45 minutos.
  9. Prepara una bandeja que quepa en su congelador, cubriéndola con una lámina silpat o una hoja de papel de horno.
  10. Utilizando una cuchara de helado ve haciendo bolitas. Rebaña la cuchara contra la pared del vaso de la batidora para que quede praticamente plana por un lado.
  11. Congela la bolitas, 30 -45 minutos o toda la noche.
  12. Precalienta el horno a 170º.
  13. Prepara la bandeja del horno con una lámina silpat o una hoja de papel de horno.
  14. Cuando el horno esté bien caliente, pon las bolitas en la bandeja, deja espacio entre ellas porque se expandirán el horno.
  15. Hornea hasta que estén doraditas y la cocina huela a galletas. Cuando las galletas salgan del horno estarán blandas, pero una vez frías adquirirán consistencia. No esperes a que estén duras para sacarlas del horno.
  16. Deja que se enfríen sobre la bandeja del horno 5 o 10 minutos, antes de moverlas. Después, cubre una rejilla con una hoja de papel de horno y transfiere las galletas para que terminen de enfríarse.

No hay un tiempo de horneado absoluto para las galletas, ya que a cada uno nos gustan de una forma. Por lo general, entre 10-12-15 minutos están listas, pero depende de tu horno y de tu gusto personal.

Por eso, hornea hasta que:

  • Estén doradas, poco o mucho depende de tu gusto.
  • Hasta que al tocarlas estén blanditas pero cuajadas.
  • Hasta que la cocina huela a galletas.

♥ Conserva preparadas: ¡Ten siempre galletas recién hechas!

Hacer galletas es un placer.

No cabe duda.

Un placer sólo superado por ¡Comerse una galleta recién horneada! El olor a galletas saliendo del horno, olor que debería poder meterse en un bote para usar como perfume; las galletas, aún tibias, enfriándose sobre una rejilla; tú y la felicidad.

Por eso, conservar las galletas listas para ir al horno ¡Es un gran invento!

Cookies, preparadas y listas para hornear:

Las cookies pueden prepararse con toda la antelación que quieras. Se conservan de maravilla congeladas. Hasta 3 meses, incluso más, siempre que conserves la masa perfectamente envuelta, cubierta y, en lo posible, a salvo del contacto con el aire.

Puedes congelar las galletas de diferentes maneras, en función de la receta o de cómo quieres preparar las galletas:

En forma de disco o de rulo: Esta forma de congelar las cookies te dejará un paso más antes de poder irte al horno con ellas. Es una forma perfecta de hacerlo si para ti amasar y hacer bolitas es parte del placer de comer galletas o si preparas un tarde con peques en la que esta tarea será parte del entretenimiento.

Para hacerlo, una vez que tengas la masa lista, prepara un pedazo de film transparente y coloca sobre él la masa; dale forma, envuelve muy bien, etiqueta con la fecha ¡Y listo! Masa de galletas lista para hornear. Puedes guardar las placas etiquetadas en bolsitas de cogelar, para evitar que cojan ningún olor extraño del congelador.

En forma de rulo: Formar un rulo con la masa antes de congelar es la forma perfecta de dejar que reposen o conservar Slice cookies: galletas que se cortan en rodajas para formarlas, antes de llevar al horno. Estas Dark Chocolate Orange Slice Cookies de Sally, son el ejemplo perfecto. En su post puedes ver con todo detalle cómo es el proceso de formar, dejar reposar y cortar las galletas. El proceso es el mismo, congelas directamente y lo terminas justo antes de hornear.

En forma de disco o placa: Esta es la forma perfecta de congelar sugar cookies o cut out cookies, esas galletas que se utilizan para decorar, y para las que puedes utilizar un millón de formas de cortadores cuquis y que se cubren de glasa real o fondant. Coloca la masa preparada sobre papel film, y, con la masa cubierta (porque se pegará al rodillo si no está bien fría), pero no cerrada, para que pueda expandirse cuando la extiendas, aplana la masa utilizando la palma de la mano o presionando suavemente con un rodillo. Cierra perfectamente el disco, etiqueta y al congelador con ella. Cuando quieras preparar las galletas sólo tienes que sacar 15 minutos antes la masa del congelador, que debe estar bien fría, para poder trabajarla, pero no congelada. Estira la masa del grosor que quieras, corta las galletas como más te guste y hornea.

Para aprender a hacer sugar cookies mi post favorito de todo el universo es: Steps to making the perfect sugar cookie de Sweetapolita.

Si para ti amasar, hacer bolitas o estirar masas es un paso previo a tu gran momento, que es ¡Comer galletas recién hechas! Puedes congelar las galletas ya formadas y listas para meter directamente en el horno.

Para hacerlo, congela siempre ANTES DE APILAR LAS GALLETAS. Si apilas o colocas las bolitas muy juntas recién cortadas o amasadas, se pegarán entre ellas, se abollarán y las formas se estropearán. No te hace falta demasiado tiempo entre tandas, da forma a unas cuantas, congela 15 minutos, apila y continua con la masa restante.

También puedes hacerlo con las cut out/ sugar cookies ya cortadas. Para hacerlo, deja que la masa repose en la nevera o el congelador toda la noche. Estira la masa, corta las formas, y bien separaditas y congelando cada capa primero -si vas a poner unas sobre otras- congela las galletas ya cortadas, como lo harías con bolitas o con los discos de masa.

Congelar las bolitas formadas: Para congelar cookies listas para llevar al horno sólo tienes que dejar reposar la masa, formar las bolitas y congelar. Antes de hornear no es necesario descongelar las galletas. Pueden ir directamente al horno, tardarán unos minutillos más, pero se harán perfectamente.

Con una cuchara de helado: Yo encuentro que la forma de conseguir las bolitas más perfectas es utilizar una cuchara de helado. Hay diferentes tamaños de cucharas, con lo que puedes escoger con qué tamaño de galletas quieres acabar. Para conseguir BOLITAS PERRRFECTAS, deja la masa reposar en la nevera unos 30 minutos y forma las galletas, dejando la cuchara plana contra la pared del vaso o el bol, de forma que te quede una bola perfecta por un lado, con una base practicamente plana. Congela estas bolitas unos 30-45 minutos sobre una bandeja, y después guárdalas en un tapper hermético, en una bolsa para congelar, envuelve con film o apila sobre una bandeja que puedas cubrir muy bien con film.

A mano: Si no tienes cuchara para helados o prefieres meter las manos en la masa, deja que repose algo más en la nevera 1 ó 2 horas, o toda la noche. Forma las bolitas trabajando suavemente la masa, y congela de la misma forma, dejando que estén congeladas antes de embolsar o apilar.

Para congelar bien etiquetadas la cinta washi tape es genial. Porque se adhiere al plástico y no se despega -tanto como otras- cuando se humedece por la refrigeración. Puedes encontrarla en bazares, en tiendas de scrapbooking o en papelerías. Además los paquetes te quedan muy monos, que no aporta nada, pero a mí, mira tú, me da gustico añadir placer estético a cualquier actividad.

Si quieres churumeliendrear algo más sobre Cómo congelar masa de galletas puedes visitar How To freeze Cookie Dough en el blog de Sally.

Para terminar este cookie craving intensivo de la muerte, no me puedo resistir a dejarte…

♥ El Top 5 más chulo de galletas y galleteras de “todo el Interné”

para mi gusto, claro-:

En mi Top 10 personal, no puede faltar Sweetapolita. Porque sus sugar cookies no tienen rival, porque si eres novatill@ tienes todo el proceso detallado para hacer unas galletas de infarto agudo de miocardio y porque me mola mil Rosie. Y punto.

Las recetas de su blog, tanto de Sugar cookies como de Dark chocolate sugar cookies son sencillamente perfectas, y puedes hacerlas en versión cookie, añadiendo lo que te de la gana y haciendo bolitas en lugar de formas como hace ella en este Sugar cookie ice cream sandwich, y ya te mueres muert@, si habías sobrevivido hasta ahora.

Mi más reciente descubrimiento es Christina Tosi. Y será reciente para mí, porque en “los Estates” Christina a hecho de hacer galletas un negocio muy rentable. De su Milk bar de NY a covertirse en una super estrella de la repostería, propietaria de una de las Bakeries -franquiciadas- más exitosas del mundo, con tiendas en Nueva York, Toronto, Las Vegas y Washintong D.C; es también  juez de Máster chef en Estados Unidos, y este año Netflix le ha dedicado un episodio de Chef´s Table.

El mundo repostero de Christina, que halla su expresión en Milk bar es el sueño de todo niño gordo como yo. Aparta Willy Wonka, Christina is in da house: birthday truffles, impresionantes birthday layer cakes, desnudos, con un rollazo increíble y bolitas de masa de galletas como topping. Su Crack pie, kilos de cookie dough para ¡Tomar tal cual! Su libro Milk bar life es mi descubrimiento de este mes, pero no es su único libro. Tras probar algunas de sus recetas, me declaro devota absoluta y doy gracias porque no haya un Milk bar en España. Mi gorda interior ruge cuando se sumerge en el mundo de Christina.

No puedo dejar de nombrar a Bea Roque ¿Te dejo el enlace a su blog o lo tienes en requete-requete-favoritos como yo? Además de por derecho y porque fue una receta de Bea la primera receta que preparé de galletas -en mi edad adulta, cuando mi monstruo volvió a mí, pero mejor educacado, si no sabes a que me refiero, echa un vistazo-en el blog de Bea puedes encontrar la receta original de cookies, con su pedacito de historia, las Toll house cookies, que, oye, a mí me da ternurica total. Además de estas Totally chocolate chocolate chip cookies, que en mi macro archivador de recetas son de las primeras que hice y de las que nunca dejaré de hacer ¡Una pasada chocolatera! Admiten experimentos, y son un impredible galletero.

Sally Mckenney, de Sally´s Baking Adddiction, una gran home cookie baker. Su blog, que no deja de crecer y  cambiar, está lleno lleno de galletas, de MUCHAS MUCHAS GALLETAS, que son una de sus especialidades.

Entre sus incontables recetas  -contables, pero te llevaría mucho rato- , puedes encontrar algunas muy buenas, y entre esas, tienes a tu alcance las mejores peanut butter cookies que yo haya probado en mi vida: Sus Big Bakery Style Peanut Butter cookies.

En el blog de Sally, si no encuentras una receta de cookies que encaje contigo, háztelo mirar, porque hay quiticientas, no será porque no encuentres una inmensa variedad. Tiene ¡De todo! Si te gusta la repostería americana, Sally got de Juice. Si las galletas son lo tuyo, no te pierdas su Cookie Palooza. Una semana que Sally dedica anualmente a las galletas, durante la que publica 1 receta diaria de galletas. Algunas de ellas tienen una pintaza mortal, además de que ¡Una receta al día! Hola  viaje en metro al curro, ya no me asustas.

Para cerrar mi recorrido tengo que nombrar a Erin, Cloudy Kitchen.

Sandwich cookies sin fin, un montón de recetas de galletas muy chulas y una Christmas cookie box, que inspiró Constellation Inspiration -otro blog muy chulo, pero que conozco menos-, y que con Erin toma la forma del regalo navideño más bonito que yo haya visto: una cajita de galletas, que prepara con todo el mimo, en el que incluye galletas, mashmallows, chocolate…¡Una preciosidad! Dedicada a las galletas, para alguien a quien quieras mucho, porque lleva un curro fuerte esa cajita.

Si quiere más sobre Erin, visita su blog o echa un vistazo a este post de hace unas semanas, donde te cuento un poquito más sobre ella.

            

Hasta aquí llega el delirio galletero de una loca pastelera ¡Besitos inmensos!

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