Creo que en algún momento las tartas dejaron de ser para mí sólo algo que se come.

No son algo que hacer cuando se acerca el cumpleaños de alguien, aunque, sin duda, lo son.

Las tartas son para mí un refugio -no me importa, escúchame, lo rematadamente tonto que pueda esto sonar para otros, porque para mí tiene un sentido completo, y mi voz interior está totalmente de acuerdo conmigo-. Las tartas, hacer tartas, es mi lugar feliz. Algo especial en una semana de mierda.

Algo intocable para toda la basura que a veces rodea la vida. Impenetrables a la desidia. Inalcanzables para la desilusión.

No sé por qué, pero esa semana, hacer un ruffle cake se convirtió en mi Everest personal. No tenía tiempo, por la mañana no tenía ingredientes ni inspiración y ¿Qué puedes hacer cuando no tienes ingredientes, ni inspiración, ni ganas de hacer nada que no sea hacerte una bola, cual armadillo, y dormir 48 h.? Pues haces algo que nunca habías hecho, y que durante ese domingo se convirtió en el sol de mi pequeño de mi universo ¡Todo giraba en torno a él! Y todo lo que no lo hacía estaba completamente fuera de mi mundo. #Idontgiveafuck #whatever

Algo que no suelo hacer es hacer una tarta completa: bizcochos, la crema y todo lo demás, en un sólo día; pero ese día seh.

Todo en un día.

Los bizcochos son la parte más elaborada, ya que el resto de elaboraciones: la compota de manzana y el guirlache de nueces del relleno, se hace en 10-15 minutillos cada uno. No te va a llevar nada de tiempo y después sólo tienes que dejarlos enfríar. La salsa de manzana son 5-10 minutos, y la crema, Swiss merengue buttercream tarda un poquito, pero como todo el curro se lo lleva mi adorada Kitchen aid, pues ahí que le va.

La cosa es que, al final del domingo, estaba muy cansadita pero totalmente feliz.

Mientras decoraba esta tarta, que me costó un montón, la verdad, sea porque nunca lo había hecho, sea porque a veces en lugar de manos, parece que tengo 4 pies y aunque me esfuerzo mucho, aprender cada pequeña cosa ¡Es un curro serio! En esto y en todo. Los  resultados nunca son como imaginas. Cada pequeño logro es como subir un metro escalando una pared vertical, pero…como dice: cuando sólo tengo arena en los bolsillos […]y sangre en los nudillos, tú me salvas…

[Inspiración. Sharif.]

 

Tarta de manzanas, guirlache de nueces y buttercream de yogur griego

Esta tarta es un festival de manzanas, nueces y refrescante sabor a vainilla y yogur griego. La combinación de todas las elaboraciones da como resultado un relleno dulce y crujiente de nueces caramelizadas y suave compota de manzana, salsa de manzanas y tierno y jugoso bizcoho de manzana y lima ¡Es necesaria la supervisión de un adulto para estar frente a este pastelón!

Bizocho especiado de manzana y lima:

La receta del bizcocho empezó como un cuatro cuartos, elaborado con el método de batido, la base del bizcocho es el huevo batido con el azúcar. No es muy distinto de un carrot cake, sólo que en lugar de zanahoria añades manzana rallada, lima y las especias que más te gusten. El resultado es un bizcocho muy jugoso, suave y tremendamente aromático.

Necesitarás 3 moldes de 18 cm. Aún así sobra un poquito de masa, como para unos 6 u 8 cupcakes, que puedes hornear y comerte mientras preparas el resto de elaboraciones, porque hacer tartas desgasta muchísimo.

Ingredientes:

200 gr. de azúcar glas

100 gr. de azúcar moreno claro

4 huevos L a temperatura ambiente (aprox. 240 gr. de huevo)

1 cucharadita de extracto de vainilla o vainilla en pasta

Opcional: 1 cucharadita de extracto de princesa

300 gr. de harina común

1 cucharadita de levadura

1 cucharadita de bicarbonato

1 cucharadita de sal

ESPECIAS: Puedes añadir las especias que más te gusten a ti, retira, sustituye o suprime las que no te guste. Admite tantas variaciones como gustos hay en este mundo plural.

3 vainas de pimienta de Jamaica

1 clavo

2 vainas de cardamomo

1 cucharadita de jengibre molido

1/2 cucharadita de canela molida

240 ml. de aceite de girasol

La ralladura de 1 lima

240 gr. de yogur griego a temperatura ambiente

El zumo de 1 lima

2 manzanas peladas y finamente ralladas, yo utilicé Granny Smith

Preparación:

  1. Enmanteca (yo utilizo margarina o aceite de girasol) 3 moldes de 18 cm. de diámetro, y cubre la base con un disco de papel de horno.
  2. Precalienta el horno a 175º.
  3. En un mortero muele las especias que van enteras: la pimienta de jamaica, el cardamomo y el clavo. Retira las vainas, añade el resto de especias y la sal. Los granos gruesos de la sal te ayudarán a machacar mejor todas las especias.
  4. Pesa, mezcla y tamiza juntos: el harina, las especias, los impulsores (levadura y bicarbonato) y el azúcar glas. Reserva.
  5. Mezcla el yogur con el zumo de lima y deja reposar unos 10 minutos.
  6. Mientras, con la pala o el accesorio mezclador de tu batidora, rompe los huevos. Añade el azúcar y bate, a velocidad ascendente, unos 10 o 12 minutos, hasta llegar a batir a velocidad alta, cuando la mezcla esté espesa. Añade la vainilla y el extracto de princesa.
  7. Cuando la mezcla esté densa y esponjosa comienza a añadir el aceite, en forma de hilo fino, que cae sobre la pared del vaso. Yo lo añado en dos o tres adiciones, mezclando muy bien tras cada adición.
  8. Mientras pela y ralla las manzanas. Si utilizas un procesador de alimentos, con el accesorio rallador es muy rápido y sencillo. Humedece la manzana rallada con zumo de lima o de limón, para mitigar la oxidación, y reserva muy bien cubierto.
  9. Cuando la mezcla de huevo, azúcar y aceite esté cremosa y suave, retira el vaso de la batidora.
  10. Batiendo a mano incorpora la mezcla de ingredientes secos, intercalándola con el yogur griego. Añade en 3 veces los ingredientes secos, y en dos, intercaladas, el yogur mezclado con zumo de lima.
  11. Termina incorporando la manzana rallada, escurriendo el  zumo de limón en que la bañaste para que no se oxidara.
  12. Rellena cada molde, previamente preparado con 350-400 gr. de masa.
  13. Hornea entre 25 y 35 minutos. Según tu horno -ya se sabe que los hornos son unos cachondos- necesitará un tiempo u otro. Yo horneé 35 minutos mis bizcochos Cuida de no sobrehornear. Es importante que queden jugosos. No se doran demasiado, así que, cuando estén ligeramente dorados y al pincharlos, el palillo o el cake tester salga limpio ¡Están listos!
  14. Saca los bizcochos y deja que se enfríen por completo sobre una rejilla. No los desmoldes hasta que estén completamente fríos, porque pueden quebrarse, son muy tiernos. Si preparaste los moldes, se desmoldarán perfectos.
  15. Puedes preparar los bizcochos con tiempo. Para preparar la tarta otro día, envuelve los bizcochos en film recién desmoldados, y congélalos. Estarán perfectos hasta 3 meses.

Compota de manzana:

Para que la compota quede tierna, pero los pedazos de manzana no queden pastosos o hechos puré, cocina poco tiempo la compota.

Si prefieres que la compota quede más blandita, puedes cocinarla más tiempo, incluso triturarla, una vez que la retires del fuego.

Ingredientes:

2 manzanas, yo utilicé Granny smith

80 ml. de agua

2 cucharadas de zumo de lima o de limón

55 gr. de azúcar integral de caña (panela) o azúcar moscovado

1/2 cucharadita de canela

1 cucharadita de jengibre molido

1/2 cucharadita de sal -yo utilicé sal gruesa, molida con un molinillo-

Preparación:

  1. Pela, descorazona y corta en daditos de unos 2 cm. las manzanas.
  2. Pon en un cacito todos los ingredientes, mezcla bien y cocina a fuego medio fuerte.
  3. Deja que llegue a hervir y cocina 15 minutos.
  4. Retira del fuego y reserva cubierta hasta que se enfríe por completo.
  5. Debe estar completamente fría antes de utilizarla.
  6. En el momento de rellenar la tarta, escurre con un colador los pedacitos de manzana, separándolos de su jugo. Reserva el juego, de esta forma podrás colocar comodamente la cantidad de manzana que quieras y añadir la cantidad de jugo deseada con una cuchara, de forma que empape ligeramente el bizcocho, sin que quede mojado.
  7. La compota está mejor hecha en el día o, como mucho, la víspera, si la conservas cubierta y refrigerada, ya que se macerará, como cualquier preparado de fruta que no se prepare como conserva (con una cantidad de azúcar mucho mayor).

Guirlache de nueces:

Las nueces pueden caramelizarse en una salsa de caramelo más ligera, añadiendo nata o agua, más cercana a un toffe, añadiendo mayor cantidad de mantequilla, o en un caramelo seco (sólo azúcar caramelizado) -lo que sería propiamente guirlache-.

Con las proporciones que yo te propongo, las nueces quedarán similares al guirlache, crujientes y duras, pero algo más blanditas (porque la receta lleva mantequilla) para que no sea necesario que troceés demasiado las nueces del relleno, ni te rompas un diente en el intento. Puedes variar la receta como te guste, añadiendo las nueces tostadas, sin azúcar, bañándolas en toffe casero, o preparándolas en forma de auténtico guirlache.

Ingredientes:

100 gr. de nueces peladas y enteras

80 gr. de mantequilla

100 gr. de azúcar moreno integral de caña (panela) o azúcar moscovado

Preparación:

  1. Prepara una bandeja y cúbrela con un silpat o una hoja de papel de horno o de aluminio.
  2. En una sartén pon la mantequilla junto al azúcar, remueve suavemente con una cuchara de madera o una espátula de silicona, y sin remover, espera a que empiece a derretirse la mantequilla y el azúcar se caramelice.
  3. Añade las nueces, y remueve suavemente, para que se impregnen por completo de caramelo.
  4. Cocina 2 o 3 minutos, hasta que el caramelo esté dorado. Entonces retira del fuego con cuidado.
  5. Con cuidado de no quemarte, vierte y extiende las nueces sobre la bandeja que preparaste.
  6. Deja que se enfríen por completo.
  7. Una vez que las nueces estén frías, trocea. Reserva cubiertas o en un recipiente hermético.
  8. Puedes conservarlas en un reciepiente hermético hasta 1 mes.

Salsa de manzana:

Ingredientes:

1 manzana Granny smith

La piel bien limpia de 1/2 manzana

50 ml. de agua

El zumo de una lima o un limón

La ralladura de 1 lima

45 gr. de azúcar glas

1 cucharadita de vainilla en pasta

1/2 cucharadita de sal -yo utilicé sal gruesa, molida con un molinillo-

Opcional: 1/2 cucharadita de extracto de manzana

Preparación:

  1. Pela, descorazona y corta en daditos de unos 1 cm. las manzanas.
  2. Trocea la piel, muy limpita.
  3. En un cacito, pon todos los ingredientes, salvo la vainilla y el extracto de manzana, mezcla bien y cocina a fuego medio fuerte.
  4. Deja que llegue a hervir y retira del fuego.
  5. Tritura con la batidora, y, si quieres, puedes colar la salsa para que quede más finita. Si no, los trocitos de manzana triturados y la piel se notarán. A mí me gusta, así que no colé la salsa.
  6. Añade los extractos de vainilla, y de utilizarlo, de manzana, mezcla muy bien. Cubre y deja enfríar.
  7. Debe estar completamente fría antes de utilizarla.
  8. Está mejor hecha en el día o, como mucho, dos o tres días antes si la conservas cubierta y refrigerada. Puede durar hasta 1 semana, en un recipiente hermético y refrigerada.

Swiss merengue buttercream de yogur griego:

Si es la primera vez que preparas Swiss merengue buttercream, puede que te resulte útil echar un vistazo a este post.

Si te interesa el mundo merenguero ¡A mí también! Compartamos pasión merenguera aquí.

Ingredientes:

300 gr. de clara de huevo a temperatura ambiente

600 gr. de azúcar del tipo que quieras

1/4 de cucharadita de crémora tártaro

Una pizca generosa de sal gruesa molida

1-2 cucharaditas de vainilla en pasta o extracto puro de vainilla (incoloro) si quieres que el merengue sea totalemnte blanco.

350 gr. de mantequilla + 50 o 100 gr.  más, que sólo añades si el merengue no adquiere consistencia con menos mantequilla.

5-7 cucharadas de yogur al estilo griego, escurrido

*Yo suelo utilizar una cantidad de mantequilla menor de la que utilizan otras recetas. Para mí gusto, las cremas con demasiada mantequilla tienen peor textura -más mantecosa…¿Hola?- por eso, añado la mantequilla poco a poco -Importante: siempre a la misma temperatura o aproximada a la que está la crema. y en el momento en el que la crema monta, ya no añado más. De necesitarlo puedes añadir hasta 500 gr., e incluso encontrarás recetas en las que para una cantidad así de mezcla de huevo se añaden 780 gr. de mantequilla o más. Es una cuestión técnica, de la textura de la crema, y de gusto, ve probando hasta encontrar la textura que a ti te gusta

Antes de empezar:

  1. Limpia con zumo de limón todos los utensilios, incluidas las varillas con cuidado y las espátulas.
  2. Prepara un baño maría, cuidando mucho de que el agua no llegue a tocar la base del bol (yo pongo dos deditos de agua y es más que suficiente.
  3. Pesa con mucha precisión todos los ingredientes.
  4. Sobre un colador, coloca 2 hojas de papel de cocina. Pon sobre ellas el yogur y lleva a un recipiente, para que el yogur escurra y añadas la menor cantidad de agua extra a la crema.

Preparación:

  1. En el bol, bien limpio de cualquier resto de grasa, pon las claras, el azúcar y el crémor tártaro.
  2. Mezcla con una varilla para que los ingredientes se mezclen bien y lleva al baño maría a fuego medio-fuerte.
  3. Coloca el termómetro de forma que no toque el fondo y remueve suavemente con cierta frecuencia, para que las claras y el azúcar se vayan mezclando.
  4. Calienta despacio la mezcla, mientras preparas la batidora con el accesorio varilla.
  5. Cuando la mezcla alcance los 65º está listo –hay un tema con la temperatura en función de la receta, el punto es el momento en que el azúcar se ha disuelto por completo en las claras y, al tacto, no se note ningún granito de azúcar-. Remueve suavemente y cerciórate de que no quedan restos de azúcar que no se hayan disuelto. Este punto es importante ya que, si quedan granitos de azúcar sin disolverse, se notarán en la crema.
  6. Retira las claras del fuego. Si el agua ha tocado las paredes del bol es posible que se haya cuajado parte de la clara. Si te ha ocurrido, cuela la mezcla en un tamiz finito y lleva a la batidora. Yo cambio de bol en este momento, para enfríar las claras más rapidamente.
  7. Comienza a batir a velocidad mínima. Deja que el merengue vaya blanqueando suavemente.
  8. Según pierde temperatura la mezcla, ve subiendo paulatinamente la velocidad de la batidora. Deja que se tome su tiempo, tendrás que batir hasta que la mezcla esté a temperatura ambiente, por lo que no es necesario batir demasiado fuerte desde el principio.
  9. Cuando al tocar el bol notes que está practicamente a temperatura ambiente, sube la velocidad, y ve incrementándola hasta que el merengue se vuelva blanco, brillante y firme.
  10. Una vez que el merengue haga picos firmes, y al levantar el batidor mantenga la forma, estará listo. Puedes batir un minuto más o 30 sg. a velocidad máxima, pero después no batas más, puede colapsar.
  11. Si estás preparando un merengue suizo como crema: añade la sal y el aroma y ¡Está listo!
  12. Si vas a utilizarlo sin hornearlo está listo para usar recién hecho, ya que bajará y se quedará seco enseguida. Aún así puede aguantar un par de horas a temperatura ambiente, perfectamente cubierto, pero tendrás que batirlo de nuevo justo antes de utilizarlo.
  13. Si vas a preparar una crema de mantequilla: en el momento en el que el merengue está brillante y firme, e importante: a temperatura ambiente (esto es lo más importante) comienza a añadir la mantequilla, que debe estar a la misma tempratura que el merengue, a temperatura ambiente. No en pomada, no demasiado blandita, algo fresca, pero suave y manejable.
  14. Añádela en pedacitos o cubitos, incorporando un pedacito cada 10 segundos. Yo lo hago en dos o tres tandas. Añado 1/3 de la mantequilla, dejo que la mezcla se bata a velocidad media 2 o 3 minutos y continuo de la misma manera hasta añadir toda la mantequilla. La crema debe verse así durante el proceso:

 

La crema de mantequilla con base de agua-clara de huevo (huevo cocido, almíbar, crema pastelera -muselina- o un merengue) es una emulsión imposible entre dos enemigos irreconciliables: grasa y agua. Por eso, no sólo no es infrecuente, sino que es tan frecuente que se corte durante el proceso, que se considera incluso un paso mas.Misteriosamente el día en que hice las fotos se alinearon los astros y no me pasó, pero ocurre un 85 % de las veces aunque hagas cada paso con cuidado y como indica la receta.Por eso, no te preocupes si la crema adquiere un aspecto grumoso y cuarteado una vez que comienzas a añadir la mantequilla, ya que es parte del proceso, y generalmente, cuanto más cortada parece, más cerca está de montar. No desesperes, sigue batiendo. Monatará, ya lo verás.

Una vez que la crema tenga el aspecto de un helado, añade la vainilla, la sal y el yogur muy bien escurrido. Puedes añadir más o menos cantidad de yogur, según tu gusto. Ten en cuenta que el yogur que añadas debe estar bien escurrido, más aún si vas a añadir una cantidad mayor, ya que añadir mucha agua extra puede hacer que la crema se sature, y la crema se desligue. Si esto ocurre, el arreglo es díficil. Puedes probar a añadir algo más de mantequilla, pero en ocasiones no funciona, y la crema está, irremediablemente dañada. Por eso, cuando de crema de mantequilla de merengue se trate, añade los saborizantes e ingredientes extra poco a poco, y deja que la mezcla recupere su aspecto inicial antes de continuar añadiendo. De esta forma los errores no serán fatales y tendrán arreglo.

Motaje de la tarta y decoración:

Esta tarta es mi primer intento de hacer un ruffle cake (esto es un ruffle cake, o este ), el mío es sólo un intento, y, aunque desde luego no es perfecta, me costó un montón hacerla y estoy contenta. Porque tenía muchas ganas de intentarlo (obsesión pastelera nº 3489: manga pastelera a full) y de haber podido terminarlo, sin rendirme, sin llorar y sin tirar la toalla, deseos que me acompañaron durante todo el proceso.

No te diré que es sencillo, pero es muy entrenido y puedes retirar la crema e intentarlo tantas veces como necesites hacerlo. No tengo un paso a paso, porque si en ese momento ademas tengo que hacer fotos me tiro al Manzanares. Sin embargo, seguiré intentándolo, mejorar y espero hacer fotos cuando ya sepa un poquito más.

Pero: Si te gusta esta decoración, y como yo, nunca lo has hecho, en el precioso-guapísimo-ideal para layercake-ahólic@s blog de Tessa Huff: Styles Sweet Ca. tienes unos tutoriales maravillosérrimos de decoración de layer cakes.

En este tutorial puedes ver como hacer, paso a paso un ruffle cake, ella además lo hace con una crema tricolor. Una pasada de fotos.

En este y en este, además puedes ver que el límite de las ondas y los volantes de crema de mantequilla no existe.

Su libro “Layered” es una pasada, y, si te gusta hacer tartas, te encantará.

Está en la estantería de mis muy favoritos-usados y adorados libros –es la de arriba-Top cake-aholic books-.

Si es tu primer pastel de capas o si lo necesitas, puedes echar un vistazo a este post, para ayudarte a montar un Layer cake, paso a paso:

PREPARAR UN LAYER CAKE PASO A PASO Y ALGUNOS POSTS MUY CHULOS SOBRE MONTAJE DE TARTAS
  1. Antes de empezar: Prepara todo lo que necesites. Despeja tu zona de trabajo, ponte tu cafetito, tu coca-colita o tu beer favorita, que ahora empieza lo bueno. Si tienes dudas sobre que puedes necesitar echa un vistazo.
  2. Sobre el plato giratorio y bajo la base de la tarta, coloca un pedacito de esterilla de silicona, así la base no se moverá y podrás trabajar tranquilamente.
  3. Si tus bizcochos han quedado feos, abultaditos en la parte superior o si, simplemente, quieres capas más finas, utilizando una lira o un cuchillo de sierra, corta los bizcochos a la mitad, para hacer 2 capas de cada uno. En este caso yo utilicé los bizcochos tal cual. 3 capas iguales, de 350 gr. cada una de bizcocho de manzana.
  4. Sobre el plato o la base que vayas a utilizar, pon una pequeña cantidad de crema y extiéndela con una espátula, dejándola planita, este será el “pegamento” de la tarta.
  5. Sobre ella, coloca el primer bizcocho AL REVÉS: gíralo y coloca la parte que se cocinó en la base del molde, hacia arriba, para que la cara más lisita esté hacia arriba.
  6. Retira entonces el disco de papel sulfurizado de la base y, con una brochita de silicona, limpia las miguitas que puedan desprenderse, así trabajarás más limpio.
  7. Después, con una manga pastelera: realiza una circunferencia de crema en el borde del bizcocho: esté será el muro de contención del relleno. Así no se saldrá nada. Deja el “dique” a 1 cm. aproximadamente del borde, para tener algo de margen, por si el peso de la tarta aplasta la crema. Puedes refrigera 5-10 minutos antes de colocar la siguiente capa, para que la crema esté durita, y no se mueva, ni se aplaste.
  8. Dentro de este círculo de crema de mantequilla pon la mitad de la compota de manzana y baña con 3 o 4 cucharadas del jugo que separaste antes. Añade pedacitos de guirlache de nueces, picado en trocitos.
  9. Refrigera 5 o 10 minutos.
  10. Repite con la segunda capa: haces el círculo de crema de mantequilla y rellenas de compota y guirlache de nueces. Refrigera 10 minutos y coloca la capa final.
  11. Con un par de cucharadas de helado de crema de mantequuilla aplica una capa finita de cobertura, que hará de capa tapamigas. Extiende bien, rellena los posibles huecos y deja lo más lisita posible. Refrigera la tarta 30 minutos o 1 hora antes de cubrir con la capa final, que será la capa decorada.

Decorar la tarta:

  1. Para decorar: Para decorar una tarta como un ruffle cake necesitarás una boquilla de pétalo.
  2. Si tienes adaptador para mangas pasteleras te vendrá genial, ya que si un tamaño de boquilla no se ajusta, puedes cambiar y probar con otra boquilla, sin tener que utilizar otra manga y todo el rollo de sacar la crema, etc.
  3. Yo teñí la crema con una gotita de colorante en gel verde hoja de Wilton, puedes dejarla blanca o teñirla como más te guste a ti.
  4. También te será muy útil una espátula, tipo rasqueta o de mango, incluso, si no tienes, una regla (bien limpita, eso sí) para trazar líneas verticales, que te sirvan de guía y marquen el grosor de las ondas, antes de meterte en faena.
  5. Una vez que tengas: la tarta, con la capa tapamigas aplicada, BIEN FRÍA, para que puedas trabajar sin que las cremas se mezclen, y retirar sin problemas si no te queda bien a la primera; tu manga preparada con el adaptador y la boquilla de pétalo, llena de crema a temperatura ambiente. No rellenes demasiado la manga, porque calentarás la crema mientras trabajas. Es preferible que vayasrellenando la manga con más crema, más según la vayas necesitando. Además, así te resultará más cómodo trabajar.
  6. Traza las guías colocando la espátula en vertical, perpendicular a la base de la tarta, presionando suavemente contra la tarta, que si está bien fría, será una tarea muy sencilla. Así dejarás marcadas las líneas paralelas que te guiarán al hacer las ondas.
  7. Con la manga perpendicular a la base, comienza a hacer ondas. La onda se apoya en la base, desplazas unos cm. hacia un lado, y vuelves hacia el lado contrario, despacito. Trabaja a tu ritmo, despacio, sin prisa -sin desesperarte si no te sale a la primera-, y, no te gusta el resultado, retira esa onda, devuelve la crema al recipiente con el resto, y repite tantas veces como sea necesario.
  8. En unas cuantas ondas le habrás cogido el truco.
  9. Si no te sale, y ves que la tarta de queda blandita, devuelve a la nevera e inténtalo de nuevo ¡Al final sale!
  10. La parte superior la cubrí con la salsa de manzana y el guirlache de nueces que me sobró del relleno. También puedes hacer más ondas en la parte superior.

No hay nada como una jornada de repostereo de máximo rendimiento para dejar descansar el cerebro ¿ No estás de acuerdo?

¡Besitos inmensos!

 

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