Hacer cupcakes me pone de buen humor.

Te cuento como es la escena: saco todos mis apechusques pasteleros. Mi casa es muy pequeñita y yo muy obsesivilla, así que basicamente vivo en una suerte de Tetris, en la que todo tiene su sitio, y entra justo en su espacio, para que todo esté siempre ordenado al máximo y poder acumular “cienes y cienes” de objetos en un espacio tan pequeñito.

Así que, saco y saco, invado cual Atila, Rey de los Unos, el salón, el estudio, el pasillo mínimo, abro armarios, expando mis dominios, y ¡Todo es mío hasta que me dentenga alguna fuerza bárbara de la naturaleza!

Horneo, cocino, revuelvo, cremo, bato. Enredo y cacharreo.

Y correteo felizmente por la casa, como pollo descabezado, canturreando alguna estupidez o motivándome completamente ante cualquier pequeño éxito/ me lamento dando rienda suelta a la drama queen que llevo dentro por cualquier pequeño fracaso.

Guardo, guardo, limpio, me cabreo, me canso, ruto y reniego. Guardo el último apechusque.

Acaba el día y así, soy feliz.

Menos mal que mi montruo pastelero y mi chico se llevan bien, porque ese montruo está muy loco y tiene un serio problema con los límites interpersonales 🤣.

Afortunadamente, de sus brotes pasteleros, salen siempre dulces pastelitos ¡Que nos podemos comer de postre! Y entonces, somos muy felices los 3, en el tronco, de ruiseñores roncos, donde vivimos tú y yo, que no tiene dueño, ni dioses ni reyes…😉. [El hijo de Inés, Marea]

Cupcakes de fresas y chocolate blanco

Bizcocho de fresas y chocolate blanco

La masa de bizcocho se separa, una vez elaborada, y le das sabor con pure de fresas y chocolate blanco. Puedes hacer sólo masa de un sabor o hacer cupcakes separados de un solo sabor, además, claro, de añadir los chips, trocitos o cacharrear la receta como más te guste. Para añadir chips de chocolate blanco, congélalos, y enharinalos antes de añadir a la masa. Haz lo mismo con los trocitos de fresas, de esta forma conservan la forma y no se hunden.

La masa crece bastante en el horno, rellena sólo la mitad de las cápsulas y hornea a 170º para que queden lo más planitos posible.

 

Para el puré de fresas:

350 gr. de fresas limpias, y con el rabito cortado

  1. Trocea las fresas y ponlas en un cacito a fuego medio. Cocina 10-12 minutos.
  2. Cuando las fresas comiencen a quedarse blanditas y a soltar sus jugos, puedes triturar la fruta, aplástándola o con la batidora.
  3. Cuando rompa a hervir baja el fuego y cocina hasta que el puré esté denso y espesito. Puede tardar, no hay un tiempo estricto para lograr una consistencia exacta, ya que, depende de la fruta, del tamaño o de la calidad de las fresas, por lo que cuanto más reduzcas el puré, mayor cantidad de líquido eliminarás y más concentrado estará el sabor. Yo cociné las fresas unos 30 minutos y el puré quedo bastante ligero. Puedes cocinarlo más para lograr un puré más espeso.
  4. Una vez listo, retira del fuego y pesa 100 gr. de puré. Reserva el resto en un recipiente hermético, para dar sabor a la crema. Coserva refrigerado.

Ingredientes para el bizcocho:

250 gr. de harina de repostería

1/2 cucharadita de levadura química

1 cucharadita de bicarbonato sódico

5 gr. de sal (1 cucharadita)

1/4 de cucharadita de cardamomo molido

350 gr. de azúcar  extrafino o azúcar glas tamizado

180 gr. de huevo (3 huevos L) a temperatura ambiente

100 ml. de aceite de semillas o de girasol

1 cucharadita de vainilla en pasta

100 gr. de yogur griego mezclado con una cucharadita de zumo de limón

100 gr. de chocolate blanco fundido y templado

100 gr. de reducción de puré de fresas

Preparación:

  1. Precalienta el horno a 170 º. Prepara las cápsulas de cupcake y la bandeja.
  2. Pesa, mezcla y tamiza juntos: el harina, los impulsores (levadura y bicarbonato), la sal y el cardamomo molido. Reserva.
  3. Mezcla el yogur griego con el zumo de limón. Derrite el chocolate y reserva.
  4. Comienza a batir los huevos a velocidad media-baja, para romper los huevos. Añade el azúcar, sube la velocidad paulatinamente hasta batir a velocidad alta y bate 10-12 minutos. Hasta que la mezcla esté muy cremosas y doble su volumen.
  5. Añade la vainilla. Bate para mezcla e incorpora, sin dejar de batir, el aceite de girasol, batiendo a velocidad media, en forma de hilito y en varias adiciones. Añade un poquito, cuando veas que se ha incorporado, continua.
  6. Retira el vaso de la batidora, y batiendo a mano, incorpora los ingredientes secos, alternándolos con el yogur griego mezclado con el limón.
  7. Separa la masa en dos partes.
  8. A una mitad añádele el puré de fresas, y, a la otra el chocolate blanco templado.
  9. Añade la masa, alternando cucharadas de ambas masa. No llenes más que la mitad de las cápsulas, ya que la masa crece bastante en el horno.
  10. Hornea 20 minutos. Estarán listos cuando al pincharlos, el palito salga seco, o casi, y con alguna miguita.

Conservación:

Si vas a preparar los cupcakes en el momento, deja que se enfríen por completo sobre una rejilla y decora cuando estén fríos.

Si los has preparado en la víspera, puedes ponerlos en una bolsa ziploc o en un tupper y congelarlos. Si vas a congelarlos unos encima de otros, congela primero una fila, y pon la segunda fila cuando los cupcakes que quedarán debajo se hayan congelado, o la base de la fila superior puede humedecerse y arrancar la capa superior de los cupcakes que quedaron debajo.

Aguantan hasta 3 meses congelados.

Swiss merengue buttercream de fresas y chocolate blanco

Ingredientes:

150 gr. de clara de huevo a temperatura ambiente

300 gr. de azúcar del tipo que quieras

Opcional: 1/8 de cucharadita de crémora tártaro

Una pizca generosa de sal gruesa molida

1-2 cucharaditas de vainilla en pasta o extracto puro de vainilla (incoloro) si quieres que el merengue sea totalemnte blanco.

250 gr. de mantequilla blandita, pero fresca.

Para dar sabor:

200  gr. de chocolate blanco fundido y templado

150 gr. de puré de fresas (reducido) o mermelada de fresas

Opcional: 1 cucharadita de extracto de fresas

Preparación:

Antes de empezar con el SMB:

  • Limpia con zumo de limón todos los utensilios, incluidas las varillas con cuidado y las espátulas.
  • Prepara un baño maría, cuidando mucho de que el agua no llegue a tocar la base del bol (yo pongo dos deditos de agua y es más que suficiente.
  • Pesa con mucha precisión todos los ingredientes.
  1. En el bol, bien limpio de cualquier resto de grasa, pon las claras, el azúcar y el crémor tártaro.
  2. Mezcla con una varilla para que los ingredientes se mezclen bien y lleva al baño maría a fuego medio-fuerte.
  3. Coloca el termómetro de forma que no toque el fondo y remueve suavemente con cierta frecuencia, para que las claras y el azúcar se vayan mezclando.
  4. Calienta despacio la mezcla, mientras preparas la batidora con el accesorio varilla.
  5. Cuando la mezcla alcance los 65º está listo –hay un tema con la temperatura en función de la receta, el punto es el momento en que el azúcar se ha disuelto por completo en las claras y, al tacto, no se note ningún granito de azúcar-. Remueve suavemente y cerciórate de que no quedan restos de azúcar que no se hayan disuelto. Este punto es importante ya que, si quedan granitos de azúcar sin disolverse, se notarán en la crema.
  6. Retira las claras del fuego. Si el agua ha tocado las paredes del bol es posible que se haya cuajado parte de la clara. Si te ha ocurrido, cuela la mezcla en un tamiz finito y lleva a la batidora. Yo cambio de bol en este momento, para enfríar las claras más rapidamente.
  7. Comienza a batir a velocidad mínima. Deja que el merengue vaya blanqueando suavemente.
  8. Según pierde temperatura la mezcla, ve subiendo paulatinamente la velocidad de la batidora. Deja que se tome su tiempo, tendrás que batir hasta que la mezcla esté a temperatura ambiente, por lo que no es necesario batir demasiado fuerte desde el principio.
  9. Cuando al tocar el bol notes que está practicamente a temperatura ambiente, sube la velocidad, y ve incrementándola hasta que el merengue se vuelva blanco, brillante y firme.
  10. Una vez que el merengue haga picos firmes, y al levantar el batidor mantenga la forma, estará listo. Puedes batir un minuto más o 30 sg. a velocidad máxima, pero después no batas más, puede colapsar.
  11. Si estás preparando un merengue suizo como crema: añade la sal y el aroma y ¡Está listo!
  12. Si vas a utilizarlo sin hornearlo está listo para usar recién hecho, ya que bajará y se quedará seco enseguida. Aún así puede aguantar un par de horas a temperatura ambiente, perfectamente cubierto, pero tendrás que batirlo de nuevo justo antes de utilizarlo.
  13. Si vas a preparar una crema de mantequilla: en el momento en el que el merengue está brillante y firme, e importante: a temperatura ambiente (esto es lo más importante) comienza a añadir la mantequilla, que debe estar a la misma tempratura que el merengue, a temperatura ambiente. No en pomada, no demasiado blandita, algo fresca, pero suave y manejable.
  14. Añádela en pedacitos o cubitos, incorporando un pedacito cada 10 segundos. Yo lo hago en dos o tres tandas. Añado 1/3 de la mantequilla, dejo que la mezcla se bata a velocidad media 2 o 3 minutos y continuo de la misma manera hasta añadir toda la mantequilla. La crema debe verse así durante el proceso:

Para dar sabor a la crema:

  1. Una vez que la crema haya montado, añade la sal y la vainilla y reserva. Puede permanecer a temperatura ambiente, cubierta o en un recipiente hermético de 3 a 6 horas (en invierno).
  2. Funde el chocolate blanco de la forma en que suelas hacerlo. Yo lo hago al baño maría. Y reserva el chocolate, cubierto, para que vaya perdiendo calor.
  3. Divide la crema en dos partes: una de 200 gr. y otra de 250 gr.
  4. A la parte más pequeña, de 200 gr. añádele el puré reducido de fresas que reservaste de la elaboración de bizcocho. Yo añadí apriximadamente 4 o 5 cucharadas de los 150 gr. que reservé. Como, aunque lo hayas reducido, seguirá siendo húmedo, añade despacio y a cucharadas el puré, sin dejar de batir a velocidad suave, y esperando a que la crema recupere su aspecto, antes de continuar añadiendo puré.
  5. Puedes añadir más cantidad, o reducir el puré más de lo que yo lo hice. Cuenta siempre con que, si añades para dar sabor, gran dantidad líquido a la crema de mantequilla de merengue, cambiará su consistencia y puede aguarse.
  6. Añade el extracto de fresas. Yo añadí el extracto porque a mí no me disgusta su sabor ni tengo problema con los extractos sintéticos. Si a ti no te gustan o no lo tienes y no quieres comprarlo, no hay problema, el sabor será algo menos intenso, por eso, reduce el puré de fresas todo lo posible, coicnándolo a fuego suave, y añade mayor cantidad. Bate hasta incorporar.
  7. Añade el chocolate blanco a templado a la crema de mantequilla reservada y bate para que se mezcle bien.

Montaje y decoración

Decorar sin manga pastelera:

Para decorar los cupcakes ¡No hay normas! Si no tienes mangas pasteleras puedes coger una cuchara de helado, y, si no tienes cuchara de helado, puedes poner una buena cucharada de crema sobre los pastelitos y darles dorma con un cuchillo de ponta redonda.

No te cortes, no es necesario hacer una u otra decoración.

Yo no soy ninguna experta, estoy aprendiendo, pero, cuando preparaba mis primeros cupcakes recuerdo el estrés máximo cada vez que tenía que ponerme manos a la manga, y esos nervios acaban arruinando la experiencia ¡Y el gustico de reposterear! Están igual de buenos los decores como los decores.

Decorar con manga pastelera:

Pero, si como yo, estás decidida a aprender a manejar la manga pastelera, te cuento mi experimento con estos cupcakes.

*Aventuras de una loca pastelera: Estos cupcakes salieron del horno muy feotes. Cosas que tiene la vida. Hice dos hornadas, y como la masa crece bastante en el horno, rebosaron -drama total y brote absoluto, que una vez superado- por eso, decidí que si podía decorarlos de forma que el bizcochito chungo no se viese, quedarían un poquito mejor.

Aprovechando que tenía dos sabores de crema, y que la crema de fresas tenía ese color rosa pálido gracias al puré, teñí parte de la crema de chocolate blanco de verde, con este colorante, y me decidí a probar a hacer flores, algo que nunca antes había hecho.

Añade sólo una gotita de colorante. Colorea bastante.La crema de fresas no necesita colorante, pero puedes teñirla también, si quieres un color más intenso.

Con la puntita de un palito de brocheta retira una pequeña cantidad de colorante y añádela a la crema. No mojes nunca dos veces el mismo palito, porque si el colorante se mancha de cualquier otra cosa se contamina y se estropea.

Decorar los cupcakes:

Antes de empezar:

  • Prepara todo lo que puedas necesitar antes de ponerte manos a la obra. Una vez que empieces, si algo sale mal, tener a mano las mangas, por si tienes que cambiar de manga o las boquillas para poder cambiar de una a otra, te facilitará la vida.
  • Prepara las mangas pasteleras: yo utilicé dos mangas. Les cortas la puntita y colocas un adaptador, como este, para poder cambiar comodamente de boquilla.
  • Prepara varias boquillas, yo utilicé distintas boquillas de estrella pequeñitas. Y dos o tres boquillas de hoja de distinto tamaños. Las boquillas de hoja pequeñitas dan mejor resultado. La hojita se hace sola.
  • Trabaja con la crema a temperatura ambiente, y si te lleva mucho tiempo, vuelve a batir para emulsionar. Si la crema se queda demasiado blanda, refrigera 15 minutos y vuelve a batir.
  • Si un cupcake no te gusta, retira la crema con una espátula, y repite. No tiene por qué salirte bien a la primera, que tampoco estamos en las olimpiadas de la repostería ¡Hombre por Dios! 🤣
  1. Para hacer rosas: coloca la boquilla perpendicular al cupcake, y vea haciendo un círculo concéntrico. Empezando de dentro a fuera y trabajando despacio. Este es un error que yo suelo cometer, ir muy deprisa, de forma que la crema no puede ir asentándose y tomando forma.
  2. Cuando ya hayas hecho las rosas, rellena los huecos con pequeñas hojas: Coloca la manga paralela al pastelito, de forma que quede tumbada, y aprieta suavemente para que la crema toque el punto donde se apoyará la hoja. Aprieta para dejar una pequeña cantidad de crema, y retira un poquito más deprisa. Dando un pequeño tironcito, para que la hoja termine en punta.

Es súper sencillo, mucho más de lo que yo pensaba y con un poquito de practica yo he notado que te vas soltando. Como puedes ver, en mi tarde experimental, probé también otras formas de decorar, para ir practicando con tamaños de boquilla y otras cosas. Aprendiendo estoy ¡Veremos si poco a poco voy aprendiendo y me van saliendo un poquito mejor! 😊

Añadí puré de fresas, chips de chocolate blanco…¡Lo que me fui encontrando! Y quedaron de muerte necesaria. La buttercream de fresas es ¡Una pasada!

Si te apasiona el trabajo con manga pastelera, puedes echar un vistazo al blog de Amanda, I am baker. Te dejo el enlance a su página de decoración de cupcakes, donde puedes encontrar 1000 ideas.

¡Besitos inmensos!

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