Cada año, cuando se acaba el verano, mi cabeza empieza a sonar como un motor, porque ¡Llega el cumpleaños de mi chico! Y hacer su tarta de cumpleaños es de las cosas que más ilusión me hace.

Las tartas dan buen rollo, te ponen de buen humor y hacen que los días sean más felices.🦄😁🌻🌈 ¿Será por la perspectiva de que te vas a poner como quieras de tarta?

Yo creo que sí. Creo que es por eso. Y creo (ahí va…):

Creo que hay que celebrar hasta los no-cumpleaños. Que la vida es breve.

Creo que las cosas bonitas, la cerveza fresquita y los perros que corren como Phoebe en Friends, sin controlar ninguna parte de su cuerpo, definitivamente dan sentido a la vida.

Creo que partirse de risa, aunque sea tú solo y aunque sea de tí mismo, por lo ridículo que eres a veces, no sólo no es raro, sino que mola mazo.

Y creo que las tartas hacen especial la vida; o al menos le dan “el rollo” y hacen que sea más chula.

¡Ah! Y creo que nunca hay suficiente tarta. Eso también.

Dicho esto, como nos sobran los motivos ¡Vamos a hacer que lo que nos sobre sea tarta y rollazo cumpleañero!

Esta es. Sí. Esta es la tarta de este año y, te pido que no me juzgues. Porque si la adicción al chocolate es un pecado; si la obsesión por los besitos de merengue es un crimen; si ser una sin vergüenza y estar dispuesta a untarse de vaselina para ponerse los vaqueros por la mañana ¡Soy culpable! Y me encanta😎.

Estas dos sin vergüenzas son las tartas ¿Las tartas? Sí, las tartas, en plural, de cumpleaños de mi chico. Una para los compañeros de trabajo y otra para la familia y los amigos. Había mucho que celebrar y por eso, perpetré mi propia versión del pastel del diablo: Una interpretación (o dos) del clásico Devil’s food cake, igual de chocolateada, un poquito más picante y llena de besos de merengue.

Esta tarta pecadora; tan oscura, profunda, chocolatosa, húmeda, suave y llena de sabor…¿He dicho ya que está llena de chocolate? Seh😎. Está llena de mucho chocolate.

El “pastel del diablo” no fue llamado así porque si lo comías debías, obligatoriamente, sentirte muy muy culpalble (pensando en que te vas a poner mazapan o en lo mucho que vas a tener que sudar en el gimnasio para que esta tarta no figure en tu historial el resto de tu vida), no.

Debe su nombre a que, la gran cantidad de cacao que llevaban ya las recetas originales, hacía de ella una tarta oscura, muy oscura. Era considerada la contrapartida del “angel food cake”, una tarta delicada, muy suave y aireada, que se prepara utilizando sólo las claras del huevo y sin nada de grasa; su textura es etérea,quizás por esa razón fue llamado pastel de los ángeles (me digo yo a mí misma).

Por oposición el Devil’s food cake, es una tarta húmeda, esponjosa y suave, pero densa y llena de sabor a chocolate que se funde a cada mordisco. El bizcocho de chocolate se mezcla con la crema más chocolatérrima y la tarde, lo que es la tarde, te la arregla.

Con el tiempo, las recetas que han variado mucho, han ido incorporando, además de cacao (único ingrediente “chocolateador” en sus inicios), chocolate y café.

Si te animas a prepararla te vas a venir al lado oscuro y no volverás a mirar atrás. Al fin y al cabo ¡En el infierno se divierten más y seguro que conoces mucha a más gente! ¿no?😜😜😝😝🤣🤣

Aunque los ingredientes han variado tanto desde las recetas originales, que es díficil precisar qué carateriza un Devil’s food cake y qué lo diferencia de otras tartas de chocolate, son tres los elementos que parecen imprescindibles: cacao, café y un poquito de bicarbonato extra. Además de un glaseado de chocolate que te mueras de bueno.

Mi versión lleva todo eso y algo más.

Quería un bizcocho súper chocolateado, por eso SÚPER-CHOCOLATEÉ este bizcocho de chocolate. Para rellenar  ¡La mejor crema de chocolate del mundo!, Swiss merengue buttercream de súper chocolate.

El bizcocho, en lugar de utilizar mantequilla, como muchas otras recetas; la mía está hecha con una mezcla de aceites, girasol y AVOE. Para mí, los bizcochos de chocolate hechos con aceite son mucho más suaves y refrigeran mejor, ya que los bizcochos de aceite no se endurecen tanto cuando están fríos, como sí ocurre con los bizcochos de mantequilla.

¿Por qué una mezcla de aceites? Aunque el sabor del chocolate es potente y puedes optar por utilizar sólo aceite de oliva suave, incluso hacer experimentos con sabores y clases de aceites, yo he preferido suavizar el sabor utilizando una parte de un aceite más insípido, el de girasol, que es el que con frecuencia encuentras en las recetas de repostería. Es por el sabor, que se suelen utilizar aceites como el de girasol o canola. Quedará muy rico también si decides utilizar otra mezcla de aceites como aceite de semillas y soja. Pero no quería privarme del delicioso sabor del aceite de oliva, por eso ¡Una mezcla para no perderte nada!

Aunque he encontrado recetas en las que menos cantidad de huevo es algo que distingue al Devil’s food cake, yo no he quitado huevos. Para mí, los huevos humedecen, aportan estructura a los bizcochos y contribuyen a que cuajen, así que en mi tarta ¡Viva el huevo!

La cantidad de ingredientes húmedos que lleva: café, yogur griego, un poquito de zumo de limón…quedan equilibrados por una cantidad generosa de cacao. Generosa, generosa, porque ¿Qué somos? Pasteleros. ¿Y qué queremos? Chocolate.

[El cacao natural sin azúcar es un ingrediente muy astringente, por eso, para variar (hacer experimentos) con la cantidad de cacao de una receta debes tener en cuenta todos los demás ingredientes. Procura no restar ni sumar nunca un ingrediente sin ajustar el resto. Las recetas son un todo complejo y quizás tengas que hacer algunas pruebas antes de conseguir el resultado que buscas. Palabra de experimentadora/ come fracasos reposteros en la encimera y a cucharadas.]

Ya que estás en la piel de l@s chic@s mal@s, tengo que decirte que mi versión es un poco más macarra que la tarta clásica. Te cuento…Puedes preparar una tarta sólo de chocolate y ceñirte a la versión más conservadora.

Para hacerlo así, preparas sólo el bizcocho de chocolate (que es el más jugoso, chocolatérrimo y aboslutamente Dark side que he preparado nunca); y rellena y cubre la tarta con Swiss merengue buttercream de mucho chocolate (atiende, de mucho chocolate).Ya está. Sencillo: chocolate total + súper chocolate = Dark side cake.

El swiss merengue siempre es suave, y una vez que empiezas a preparar cremas de mantequilla con base de merengue tod@s sabemos que rara vez vuelves atrás; las cremas de mantequilla americanas ya no te sabrán igual, ni te seducirá su textura. Por eso esta es la crema que yo preparé. El swiss merengue siempre es delicioso, pero esta crema, además de delicada, suave y aireada (como siempre) es extra-chocolateada, chocolatosa y chocolatérrima ¡Increíble!

Lleva una buena cantidad de chocolate y mantequilla. Yo suelo preparar el swiss merengue buttercream, siendo un poco rácana con la mantequilla, respecto a otras recetas de pasteleras americanas. Lo hago así por una cuestión de textura, no me gusta que la crema tenga esa textura que recuerda a un butterream americano clásico. Pero, en esta crema, la cantidad de chocolate que lleva, hace que esto sea imposible. Te diré incluso que si la crema se calienta demasiado puede ser demasiado suave, pero, con 15 minutos de frío estará perfecta para montar, tanto con manga, como si lo haces con espátula y cuchara de helado. Aguantará perfectamente el peso de las capas, y al comerla seguirá siendo suave ¡Y deliciosa!

O, puedes…Si te encuentras rumbos@, intrigad@, pasteler@ (o todo lo anterior…) venirte conmigo al lado de los Hell angels y preparar mi versión: Hot spicy…¡Picante! Hot spicy Devil’s food cake.

Con un poquito de swiss merengue buttercream de chili molido (no tendrás que hacer dos cremas, sólo separar un poquito de crema antes de añadir el chocolate). Ganage y glaseado de chocolate (fácil, fácil y rápido) y muchos (muchos, muchos) besitos de merengue.

De vainilla; de chili molido y de chocolate.Puedes preparlos con días de antelación, mientras los conserves a salvo de la humedad aguantarán sin problemas.

Puedes bañar unos poquitos en chocolate, del más socuro que tengas a tu alcance yespolvorearlos con un poquito de chili molido.

Capas de rellenos diferentes, algunos frutos secos, merengues picantes y no tan picantes…y préparate, cárdate el pelo y píntate el ojo, porque desde hoy serás un angel picante del infierno😎😋.

Hot spicy Devil’s food cake

Esta es mi visión picante y sin vergüenza de un Devil’s food cake, puedes utilizar sólo algunos de los ingredientes, hacer realidad tu propia visión de la tarta más malota o probar mi versión picante…¡A tu gusto amig@! Sea como sea, el gozar está asegurado.

Bizcocho del diablo (Devil’s food cake)

Ingredientes:

300 gr. de azúcar integral de caña/ azúcar panela (si vives en Madrid puedes compralo aquí)

100 gr. de azúcar blanco

250 gr. de harina común

100 gr. de cacao natural sin azúcar (yo utilicé esté: cacao extra brute Barry, y lo compré en Alma´s cupcakes)

1 cucharadita de bicarbonato

1 cucharadita de levadura

1 cucharadita de sal

6 huevos

2 cucharaditas de vainilla en pasta

200 ml. de aceite de girasol

100 ml. de aceite de oliva suave

200 gr. de yogur griego

el zumo de un limón mediano

350 gr. de chocolate negro (70 %) fundido y templado

60 ml. de café caliente recién hecho

Opcional: un sobrecito de espresso soluble

Preparación:

  1. Precalienta el horno a 175º y prepara los moldes [Los moldes van con un disco de papel sulfurizado en la base y las paredes enmantecadas con margarina o mantequilla, preferiblemente clarificada. Si pasas de preparar la mantequilla libre de suero, margarina y listo]. Yo utilicé 4 moldes de 18 cm. con 330 gr. de masa por molde para el naked cake (la tarta que va con el bizcocho visto). Para la tarta pequeña (quien dice pequeña, dice de diámetro menor…🤣) utilicé 3 moldes de 10 cm. con 300 gr. de masa por molde  [estos bizcochos van cortados a la mitad en el montaje, si quieres evitar esto puedes hornear 150 gr. de masa por molde].
  2. Pesa y tamiza los ingredientes secos. Mézclalos bien con una varilla y reserva.
  3. Pesa el yogur griego, añádele una cucharada de zumo de limón y reserva bien cubierto.
  4. Prepara el café y añádele el sobrecito de espresso.
  5. Derrite el chocolate. Reserva, así se irá templando.
  6. Comienza a batir los huevos con la pala, o con el accesorio mezclador de tu batidora. Comienza a velocidad suave y ve aumentando progresivamente.
  7. Bate un par de minutos, mientras mezclas ambos tipos de azúcar. Bátelos juntos sirviéndote de una varilla o una cuchara de madera, así el azúcar blanco te ayudará a romper los grumitos del azúcar de caña, que, al ser más húmedo, tiende a apelmazarse.
  8. Añade el azúcar a los huevos y bate 10-12 minutos, hasta que los huevos blanqueén y estén muy mullidos y esponjosos. Este paso es importante, así que sé generos@ son el tiempo de batido.
  9. Añade la mezcla de aceites despacito, en forma de hilito que cae sobre la pared del vaso, sin dejar de batir.
  10. Añade la vainilla, dale un par de minutos de batido fuerte y retira el vaso de la batidora.
  11. Mezcla el yogur griego con limón y el café.
  12. Batiendo a mano incorpora los ingredientes secos y la mezcla de café + yogur. Añádelos en 3 y 2 veces respectivamente, batiendo despacio, sin dejar ningún grumo de harina, pero justo hasta incorporar, nada más.
  13. Por último, añade el chocolate, mezclando hasta incorporar por completo.
  14. Vierte la masa en los moldes, bien pesándola, para que cada capa pese lo mismo, o  añadiendo tazas o cucharadas de helado a cada molde, contándolas.
  15. Hornea: 20-25 minutos. Procura no sobrehornear, cuando la cocina empiece a oler a bizcocho le quedan unos cinco minutos. estarán listos cuando, al pincharlos con un palito de brocheta, el palillo salga con alguna miguita, pero limpio y seco.
  16. Deja que terminen de enfriarse sobre una rejilla.

Si vas a hornear en varias tandas: esta masa sube más si la dejas reposar (si vas a hacer muffins, dejarla reposar 30 minutos te ayudará) por lo que, la primera tanda sale planita y perfecta para tartas, pero, si la dejas reposar a temperatura ambiente los leudantes pueden empezar a hacer su efecto. Por eso, cúbrela con film y reserva en la nevera, así se notará menos el efecto del tiempo de leudado en el resultado, ya que en frío la actividad de las levaduras se relentiza.

Truquillo: si los bizcochos suben en el horno y tú los quieres planos, recién salidos del horno, puedes utilizar un molde del mismo tamaño para presionar suavemente sobre las parte superior y dejarlos planitos.

Puedes hornear los bizcochos días o semanas antes del día que quieras montar la  tarta. Envuélvelos en film, muy bien, y no retires el disco de papel sulfurizado de la base. Congela los bizcochos y listo, el día-D saca los bizcochos unas horas antes a temperatura ambiente, o bien, la noche anterior a la nevera y un ratito antes a temperatura ambiente.

Yo lo hago así, siempre horneo los bizcochos con días o semanas de antelación. Los bizcochos se conservan perfectamente congelados hasta 3 meses, y congelados unos cuantos días están más jugosos y con una miga más húmeda y compacta. Anota la fecha y el sabor sobre la bolsa de congelar o el film transparente. Recuerda que si se pasan de fecha se secarán, incluso congelados.

Swiss merengue buttercream de súper chocolate:

La crema de mantequilla de merengue es infalible y súper estable. Si sueles prepararla, quizás quieras utilizar tu propia receta y tu método. Con las cantidades de la receta puedes elaborar una de las tartas, yo doblé la receta para montar dos.

En caso de que te sobre, el merengue se conserva hasta 1 semana en la nevera en un recipiente hermético o en una bolsa para congelar y puedes conservarlo congelado hasta 3 meses. Recuerda escribir siempre la fecha y el sabor; así nunca te equivocas.😉

Si es la primera vez que vas a prepararlo, puedes echar un vistazo a este post.

Ingredientes:

300 gr. de claras de huevo (preferiblemente pasteurizadas)

600 gr. de azúcar moreno

570 gr. de mantequilla a temperatura ambiente.

*Fresca pero no fría. Esto es importante, porque si la mantequilla está demasiado caliente, es más probable que la crema se corte durante la emulsión. En cualquier caso, no pasa nada. Si se corta, sigue batiendo, no importa, es parte del proceso de lograr unir grasa y agua.*

Una pizca generosa de sal, preferiblemente recién molida.

1 cucharadita de vainilla en pasta, yo utilizo esta.

1 cucharadita de extracto puro de vainilla, como este.*

300 gr. de chocolate negro (70 % de cacao) fundido a temperatura suave y templado

*La vainilla es un ingrediente caro, sobre todo en los dos últimos años, en que su precio subió muchísimo, sin embargo es algo en lo que no conviene escatimar. La diferencia entre utilizar una vainilla cualquiera, como la que compras en el súper, o una pasta y extracto de la mejor calidad que puedas permitirte es increíble, se nota muchísimo. Por eso, si puedes, no te cortes en invertir un poquito más en vainilla. Es cara, pero dura bastante.

Te he dejado el enlace a Alma’s cupcakes, porque ellas mantuvieron el precio el año pasado, cuando se encareció tanto. Esta marca es la mejor, la que utilizan todos los reposter@s experimentados y en la tienda de Alma se esforzaron en no darle la tercera subida de precio, que puso el tarrito a 16 euros en otras tiendas.*

Variación: Swiss merengue de chili picante

Una vez que el merengue esté listo, y hayas terminado de añadir la mantequilla, la vainilla y la sal; separa 200-250 gr. de crema. Resérvala.

Ingredientes:

1 cucharadita extra de vainilla en pasta

Colorante en gel de color naranja

1/2 + 1/ 4 de cucharaditas de chili picante molido

*Yo compré el chili molido en, como este. Si no te gusta o no puedes comprarlo, puedes añadirle guindilla molida, que es más típica de nuestra gastronomía. Ajusta las cantidades, tanto si utilizas una opción como la otra, a tu gusto por el picante. La crema es tan dulce, que con esas cantidades la crema estaba picante, pero no en exceso, para mi gusto. Pero, de todos los que probaron la tarta, para algunos estaba perfecta y para otros estaba picante; es una cuestión de gustos…como todo…ya sabes…*

Preparación:

  1. Limpia todo lo que vayas a utilizar con zumo de limón: el bol o boles (que sean de cristal o de metal, evita el plástico). Humede un pañito con zumo de limón y limpia también las espátulas, las varillas, etc…
  2. Pesa y mezcla el azúcar y las claras de huevo.
  3. Ponlas al baño maría, a fuego medio-alto, mientras remueves con frecuencia. Calienta hasta que se haya disuelto por completo el azúcar. Para esto lo ideal es utilizar un termómetro de azúcar. A los 60- 65º el azúcar se habrá disuelto por completo. Remueve bien, para comprobar que no queda ningún granito de azúcar; esto es muy importante ya que, si quedan granitos de azúcar, se notarán en la crema.
  4. Una vez que se haya disuelto el azúcar por completo, retira del fuego y lleva a la batidora. Comienza a batir a velocidad suave.
  5. Tendrás que batir hasta que el merengue se enfríe y esté muy brillante, grueso, denso y esponjoso; y el bol de la batidora esté a temperatura ambiente. Este paso suele llevar un tiempo, tendrás que batir de velocidad suave a velocidad alta, incrementando paulatinamente la velocidad, unos 20 minutos-media hora, según tu batidora.
  6. Mientras puedes cortar la mantequilla en cubos pequeños, y reservarla fresca. Si la sacaste horas antes, o cuando comenzaste a preparar la crema, puede haberse calentado demasiado (sobre todo si es verano), por eso puedes volver a meterla unos minutos en la nevera y sacarla 5-10 minutos antes de comenzar a añadirla a la crema.
  7. Una vez que, al tocar el bol con la mano, notes que está frío, que ya no está caliente en absoluto, es el momento de comenzar a añadir la mantequilla. Con la crema a temperatura ambiente y la mantequilla FRESCA, no fría, ni demasiado suave o aceitosa, ve añadiendo cubito a cubito, uno cada 10 sg. aproximadamente. Continua hasta añadir toda la mantequilla.
  8. SI LA CREMA PIERDE MUCHO VOLUMEN, ESTÁ CASI LÍQUIDA: Es posible que empezases a añadir la mantequilla demasiado pronto, y la crema aún estuviese caliente, o que fuese la mantequilla lo que estuviera demasiado caliente. PERO NO PASA NADA, es normal y suele pasar. Lleva la crema a la nevera 20 minutos, después saca de la nevera y continua batiendo. Se recuperará sin ningún problema.
  9. TIENE ASPECTO DE HABERSE CORTADO: Es muy frecuente que pase, tanto que, incluso se considera parte del proceso. La crema de mantequilla de merengue es una emulsión, estás uniendo agua y grasa, y se resisten a estar juntos, pero TAMPOCO PASA NADA: continua batiendo, está a punto de montar. Cuando parece más cortada estás a 5 minutos de una crema perfecta.
  10. Dale un batido a velocidad máxima de un par de minutos y ¡Deliciosa crema de mantequilla de merengue!
  11. Una vez que la crema tenga un aspecto cremoso y suave, como un helado, brillante y cremosa, añade la sal y la vainilla.
  12. En este momento, separa 200 gr. o 250 de crema, para hacer la variación de sabor de chili.
  13. Añade el chocolate templado, que no esté caliente, a la porción de crema más grande, y el chili, la vainilla extra y el colorante, a la porción de 250 gr.
  14. Si vas a montar días despues: guarda la crema en un recipiente hermético o en una bolsa para congelar, y listo. Yo, pongo la bolsa como una manga pastelera, dentro de un baso de batidora o una jarrita, y voy pesando la crema: con 1kg.  de crema de chocolate tendrás suficiente para montar y rellenar una tarta de 15. cm-18 cm. de diámetro; ( horquilla entre 750 gr.-1.200 gr., según el tamaño de la tarta y la cantidad de crema que pongas) de esta forma, si aún te sobra crema, puedes repetir la operación y guardar otra bolsa pesada para unos cupcakes, o para otra tarta (si es poquita cantidad, igualmente puedes usarla como decoración o para rellenar una sóla capa en combinación con otros sabores…).
  15. Puedes conservarlo en la nevera si vas a montar la tarta a lo largo de la semana. Antes de utilizarlo déjalo un par de horas a temperatura ambiente, y bátelo antes de utilizar, hasta que tenga el mismo aspecto de un helado brillante y cremoso.
  16. Si vas a congelar: hasta 3 meses puedes congelarlo y seguirá estando perfecto. Anota la fecha, te ayudará a recordar cuándo lo hiciste y así no se echará a perder.

Besitos de merengue:

Los besitos de merengue son mi obsesión repostera número 1 millón. Prepararlos es tan (pero tan, pero tan…) placentero. Son pequeños y sorprendentes, crujientes y suaves, preciosas bolitas de merengue horneado.

Voy a dedicar un post entero a estos besitos, porque hay muchos métodos para hacerlos y truquillos con los que no puedes fallar.

De chocolate:

Ingredientes:

300 gr. de azúcar moreno

150 gr. de claras de huevo, preferiblemente pasteurizadas

1/2 cucharadita de crémor tártaro

2 cucharadas de cacao

1 cucharadita de vainilla en pasta

Una pizca generosa de sal

Opcional: un poquito de colorante EN PASTA marrón

De chili picante:

300 gr. de azúcar blanco

150 gr. de claras de huevo, preferiblemente pasteurizadas

1/2 cucharadita de crémor tártaro

2 cucharaditas de vainilla en pasta

Una pizca generosa de sal

1 cucharadita de chili picante molido

Colorante en gel, de color naranja

Preparación:

Puedes preparar estos besitos con un merengue francés, con un merengue italiano o suizo, incluso con el método de las Meringue girls, que es algo así como un método intermedio, ya que trabajan el merengue con el azúcar caliente, pero no derretido en almíbar (merengue italiano) ni derretido con las claras (merengue suizo).

Esta vez yo he preparado un merengue suizo ¿Por qué? Porque es el método perfecto para mí: MERENGUE SÚPER ESTABLE + CERO GRANITOS DE AZÚCAR + LOS MERENGUES HORNEAN PERFECTOS +RESISTEN DÍAS + EL ACABADO ES GENIAL. Pero, los besitos salen con cualquier método; aunque los he probado todos, este es el que mejor resultado me da a mí.

  1. Limpia muy bien, con zumo de limón: el bol o boles (que sean de cristal o de metal, evita el plástico) las espátulas, las varillas, etc…
  2. Precalienta el horno a 90º-100º y PON EL VENTILADOR. Es muy importante que circule el aire para que los merengues se horneén de manera uniforme.
  3. Pesa y mezcla el azúcar y las claras de huevo. Añade el crémor tártado y lleva al fuego.
  4. Pon la mezcla al baño maría, de forma que el agua nunca llegue a tocar el bol de las claras. Cocínalas a fuego medio-alto, mientras remueves con frecuencia. Calienta hasta que se haya disuelto por completo el azúcar. Si vas a utilizar un termómetro de azúcar a los 60- 65º el azúcar se habrá disuelto por completo. Remueve suavemente, para comprobar que no queda ningún granito de azúcar; y si no tienes termómetro puedes pasar la yema del dedo por la espátula o la varilla que estés utilizando para remover, si al frotar la yema contra tu piel no notas ningún granito, está listo. Esto es muy importante ya que, si quedan granitos de azúcar se notarán después.
  5. Una vez disuelto el azúcar, retira del fuego y lleva a la batidora. Comienza a batir a velocidad suave, para ir incrementado después.
  6. Tendrás que batir hasta que el merengue se enfríe por completo y esté muy brillante, grueso, denso y esponjoso; y el bol de la batidora esté a temperatura ambiente.
  7. Este paso suele llevar un tiempo, tendrás que batir de velocidad suave a velocidad alta, incrementando paulatinamente la velocidad, unos 20 minutos-media hora, según tu batidora. Cuando creas que ya está lista, dale unos minutos más. Cuanto más mullido y aireado esté, más fácil te resultará colocarlo en la manga y extender los besitos.
  8. Una vez que el merengue esté listo, no antes, es el momento de añadir la sal, la vainilla, y los saborizantes que has elegido. En este caso el cacao o las especias.
  9. PARA AÑADIR EL CACAO: es fácil que las claras se saturen y el mere gue se venga abajo, al fin y al cabo la clave del merengue es su estructura interna, una delicada estructura que forman la albumina y el azúcar. Por eso, no añadas demasiado cacao (la medida que te indico es la que yo añadí, probé con más y el merengue se hundió), y AÑÁDELO DESPACIO, CUCHARADA A CUCHARADA. Añade una cucharada tamizada previamente, y bate hasta incorporar por completo y que el merengue tenga de nuevo el aspecto brillante y mullido. Continua hasta que añadas todo el  cacao.
  10. Mientras el merengue monta, puedes preprar dos bandejas de horno (bien limpitas de grasa) con una hoja de papel sulfurizado. Puedes poner bajo el papel una lámina de silicona, como las que se utilizan para preprar galletas, pero no es necesario.
  11. Prepara también la manga: puedes utilizar la manga con o sin boquilla. Con una boquilla redonda lisa grande te saldrán mejor y más facilmente, si no tienes mucha práctica con la manga. Sin embargo, como te digo, si el merengue está muy mullido, muy aireado y denso ¡Es súper fácil! Sorprendemente fácil y muy muy divertido; porque quedan preciosos.
  12. Para dar color puedes: añadir el colorante a la crema al final (no añadas colorantes que no sean en gel, y cuidado con la cantidad de colorante, añade poco a poco, siempre puedes aumentar después), cuando añades la vainilla u otros aromas, o trazar rallas en la manga, para lograr un efecto de rallado. Quedan bonitos de cualquier manera, algunas veces yo he puesto unas gotitas de colorante de distintos tonos y, sin mezclar mucho, he rellenado la manga, para que se fuese mezclando mientras salían los besitos.
  13. Para el efecto rallado: Prepara la manga como lo haces habitualmente: CORTA LA PUNTITA, INTRODUCE, si vas a utilizarla, LA BOQUILLA y retuerce justo por encima de la boquilla, introduce el nudito dentro de la boquilla.
  14. Da la vuelta a la manga y colócala sobre una botella; o, puedes abrir la manga, como cuando vas a rellenarla, dentro de un vaso de batidora o una jarrita alta, lo que te resulte más cómodo. La ventaja de colocarla en la jarrita es que no tendrás que manipularla más, las rallas quedarán trazadas y sólo tendrás que rellenarla de merengue. La ventaja de girar la manga sobre una botella es que te resultará más fácil trazar las líneas.
  15. Trazar las líneas: utilizando un pincelito; o, si no tienes ningún pincel de uso específico para repostería-no sirve uno que hayas utilizando nunca para ninguna otra cosa-puedes mojar la puntita de un palito de brocheta. Te costará un pelín más, pero tampoco tienen que salirte unas rallas perfectas para que el efecto rallado quede chulo en los  merengues.
  16. Moja la puntita del pincel o del palito en colorante en gel y ve trazando líneas, tantas como quieras. Si ya tienes la manga abierta en una jarrita, no te queda nada más que rellenar de merengue. Si tienes que darle la vuelta, hazlo con cuidado de que no se peguen unas líneas a otras, aunque, como es díficil que no pase, no te desesperes, no es dramático, van a quedar chulos sea como sea, ya lo verás.
  17. Una vez que tienes lista la manga y el merengue muy denso, brillante y aireado, llena la manga con una cantidad de crema que te resulte cómoda de manejar; puedes volver a rellenar después con la crema restante.
  18. Fija el papel sulfurizado a la bandeja con una pizca de merengue (4 esquinas, o 6 puntos…lo que te resulte mejor). Y ¡Empezamos!
  19. Con la manga vertical a la bandeja y presionando con la mano que sujeta la parte superior de la manga, ve llenando la bandeja con pequeños “pegotitos” de merengue. Trata de que sean de un tamaño similar los de una misma bandeja, para que se horneén más o menos al mismo tiempo. Pero, de una bandeja a otra, puedes variar el tamaño, no hay problema. Completa ambas bandejas.
  20. El resultado final es producto de la práctica y de la consistencia del merengue (recuerda, cuanto más aireado y consistente, más fácil te resultará manejarlo, pero sea como sea, siempre quedan bonitos).
  21. Lleva al horno a 90º-100º, con ventilador, entre 40 minutos y una hora. Están listos cuando puedes retirarlos de la bandeja sin problemas. El punto de los merengues depende de la humedad y la temperatura ambiental, de tu horno y de tu gusto, por supuesto. Si los horneas más quedan más crujientes. Si lo haces menos tiempo quedan blanditos y suaves en el interior.
  22. Están listos, cuando puedes coger el merenguito y levantarlo sin problemas. Entonces, saca del horno la bandeja y deja que se enfríen por completo antes de pasarlos a un recipientes hermético o a una bandeja.
  23. Almacenar merengues: Si están bien horneados, puedes guardarlos semanas, en un recipiente hermético, perfectamente cerrados y a A SALVO DE TODA HUMEDAD. Si vives en lugar muy húmedo es posible que se dañen; si no se secarón por completo en el horneado es posible que se humedezcan de dentro a fuera, arrugándose como uvitas pasas.

Ganage de chocolate:

Puedes utilizar el ganage de chocolate negro, como yo lo hice, junto al merengue de chili picante, en una de las capas de la tarta; con dos mangas, haciendo rosetones alternos de ambos sabores. De esta forma el sabor del chocolate negro más intenso, complementará el del merengue de chili picante. Además de en el acabado final de la tarta, ya que hacer rosetones de ganage es súper fácil.

Ingredientes:

200 gr. de chocolate negro (70 % de cacao)

200 ml. de nata para montar

1 cucharadita de miel

1 cucharadita de vainilla en pasta o extracto de vainilla

30 gr. de mantequilla a temperatura ambiente.

Una pizca generosa de sal

Opcional: 1 cucharadita de glicerina: para suavizar la crema, y que tenga una textura más suave y delicada. El ganaché de chocolate negro se vuelve bastante consistente cuando se enfría, por eso, entre otros muchos, este truquillo se utiliza para suavizarlo. Si no tienes, no lo añadas, o añade 15 gr. extra de mantequilla.

Preparación:

  1. Pica el chocolate en trocitos y reserva.
  2. En un cacito, pon la nata hasta que rompa a hervir.
  3. Vierte sobre el chocolate y deja que su calor, caliente el chocolate un par de minutos.
  4. Utilizando una varilla, remueve suavemente, comenzando desde el centro de la mezcla. Cuando empiece a formarse un remolino, ve ampliando los círculos, hasta integrar por completo.
  5. Añade la miel, la glicerina, la sal y la vainilla y remueve hasta integrar.
  6. Por último, añade la mantequilla, blandita y cortada en cubos. Remueve suavemente, hasta que esté completamente integrada y el acabado de la crema sea suave y brillante.
  7. Cubre con film pegado a la superficie de la crema (a piel), y reserva a temperatura ambiente.
  8. Prepara el ganage unas horas antes de montar la tarta, no tardas nada, y estará perfecto para usar entonces. Su consistencia debe ser densa, para que sea manejable; por eso debe estar a temperatura ambiente.

Glaseado de chocolate fácil:

Para el acabado final. Prepararlo es opcional.

Ingredientes:

5 cucharadas de café, recién hecho preferiblemente

3 cucharadas de azúcar glas tamizado

4 cucharadas de cacao en polvo sin azúcar, tamizado

1/2 cucharadita de extracto de vainilla

Preparación:

  1. Tamiza juntos el azúcar y el cacao, añádelos al café caliente y remueve hasta integrar por completo.
  2. Puedes ajustar la densidad añadiendo un poco más de azúcar y cacao. Debe quedar denso, para que puedas vertirlo sobre la tarta y tome cuerpo.
  3. Por último añade la vainilla.
  4. Préparalo justo antes de utilizarlo, ya que, este tipo de glaseados de azúcar y leche, nata o, como en este caso, café, cuajan muy rápido y se endurecen por completo una vez cuajados.

Montaje de la tarta:

Una vez que tienes todos los ingredientes: bizcochos, cremas, merengues y glaseados, el montaje de esta tarta es muy sencillo.Es cierto que, si has optado por la tarta completa, lleva bastantes elaboraciones diferentes, pero no es necesario que las prepares todas el mismo día; yo no lo hago.

Los bizcochos y la crema de mantequilla de merengue puedes prepararlos con toda la antelación que quieras, días, semanas, incluso meses (tanto los bizcochos como la crema aguantan hasta 3 meses congelados). Los merengues en la misma semana. Y, sólo el ganage y el glaseado en el momento, pero esto no te llevará más de 30 minutos.

Una vez que tienes listos todos tus ingredientes, a temperatura ambiente, prepara una mise en place con ellos. Puedes haber sacado los bizcochos y la crema la noche anterior del congelador; deja que se descongelen en la nevera, y un par de horas a temperatura ambiente; vuelve a batir el merengue y listo. Rellena las mangas, yo utilicé boquillas rizadas grandes.

Vamos a montar:

  1. Truquillo: Bajo la base de la tarta, coloca un pedacito de esterilla de silicona, así la base no se moverá.
  2. Sobre el plato o la base que vayas a utilizar pon una pequeña cantidad de crema y extiéndela con una espátula. Sobre ella, coloca el primer bizcocho AL REVÉS; gíralo y coloca la parte que se cocinó en la base del molde, hacia arriba.
  3. Después, con una manga pastelera o con una cuchara de helado y una espátula para extender: capa 1: swiss merengue de súper chocolate. En esta capa yo puse un puñadito de conguitos de chocolate negro picados (Unos 70 gr. para toda la tarta). Refrigera 10 minutos, para que la capa no se hunda cuando coloques la siguiente capa. Esto es especialmente importante si vas a preprar un naked cake.
  4. Repite con el segundo bizcocho: la segunda capa lleva rosetones alternos de ganage y merengue de chili picante. Refrigera 10 minutos.
  5. Tercera capa: Swiss merengue de súper chocolate y meringue kisses bañados en chocolate. Refrigera 10 minutos.
  6. Para terminar, coloca la última capa, y extiende una capa finita de swiss merengue de chocolate. Remata con unos rosetones de ganage y merengue de chili picante, y algunos besitos de merengue.
  7. Si vas a decorarla como lo he hecho yo, rellena un biberon o una jeringuilla con el glaseado de chocolate y café (recién hecho) y deja que chorreé (drip) por los bordes de la tarta, a tu gusto, un poco como quede ¡Y lista!
  8. La segunda tarta, la que va cubierta, lleva 6 capas, en lugar de 4. Las capas llevan rellenos como los de la tarta desnuda, pero repitiendo algunas capas o variando combinaciones. Al terminar de montar, da una primera capa de crema, con poquita cantidad: la capa tapamigas. Regrigera 20 minutos y termina de cubrir de crema. Decora a tu gusto, con glaseado, ganage o meringue kisses o como más te guste.
  9. Esta tarta admite tantas decoraciones, variaciones y diseños como tú quieras.

Yo te dejo el Devil’scake de mis sueños, pero, mientras el bizcocho sea un cake de chocolate, denso y suave, y la crema sea un súper chocolate, puedes variar, inventar, probar y experimentar con tu propia versión del pastel más malote y chocolatoso ¡Y a disfrutar!

¡Besito inmensos!

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