Una vez que el verano ya está en curso y ya te has plantado sobre la arena de la playa con tu bikini feliz y gozosa, se da por terminada la operación destape exitoso, ¿No? Yo creo que ¡Sí! ¡Ahora toca vivir el verano! Con su sol, sus terracitas, sus tapas y ¡SUS HELADOS!

Queda atrás el yugo de autoexigencia de los preludios veranísticos ¡A mí ya me da igual! Lo dejo todo para la operación bikini 2018 y me doy al helado ¿Te unes?                                                          (Espero que) ¡Sí! Y que te animes a celebrarlo con este helado de vainilla EXTRA-CREMOSO con masa de galletas de azúcar moreno sin huevo (Ala, así, sin moderación ni vergüenza). Hay muchas cremas que pueden utilizarse para hacer helados; la crema inglesa y la crema pastelera dan muy buenos resultados, aunque si prefieres una opción sin huevo también puedes conseguir resultados extra-cremosos. Yo, que soy novatilla en esto de hacer helados caseros, me pasé el verano pasado haciendo mis primeros experimentos, y esta vez me propuse lograr un helado extra-extra-extra cremoso ¡Y este helado lo es!

La crema de vainilla es básica y clásica: una crema pastelera, ya sabes leche, nata, yema de huevo, azúcar, vainilla y un poquito de maizena ¿Cómo puedes lograr un helado súper cremoso y lleno de sabor? Es súper fácil. Añade un poquito más de grasa a la crema (ahora ya hemos quemado las cintas métricas estivales con las que nos fustigábamos), las grasas son un vehículo glorioso para el sabor, y hará la crema más gruesa y cremosa.

Prueba a sustituir parte de la leche de la receta por nata para cocinar, de esta forma añades un poquito más de grasa, pero no tanta como si utilizases nata para montar como única base para la receta.  La nata para cocinar suele tener entre un 12 y un 18 % de materia grasa, frente al 30 % de la nata para montar, así, la combinación final será nata para montar (muy grasa), una pequeña parte de nata para cocinar (grasa, pero no tanto) y leche. Con esto y algunas yemas de huevo, azúcar, vainilla y una cucharada de maizena ¡Tendrás lista la crema! 30 minutitos, no necesitarás más tiempo.

Como esta vez vas a utilizar la crema pastelera para un helado, garantízate los mejores resultados con un par de cambios más.

El primero es prevenir la formación de cristales de hielo cuando la crema se congele. Para eso tienes un recurso fácil (que no es indispensable, pero sí recomendable): utilizar azúcar invertido. Igual que en los caramelos y jarabes. Puedes utilizar azúcar invertido, glucosa e incluso miel, que es un azúcar invertido natural, la única pequeña pega de este último en helados de sabor suave, como el de vainilla, es que la miel es muy sabrosa y su sabor es inconfundible. Aunque siempre puedes reconvertir el helado en una crema de miel ¡Que también está bien buena!

El último pequeño cambio es realizar un “pasteurizado caserito” de la crema. Para esto, prepara un baño frío antes de empezar con la crema: agua bien fría y unos cubitos de hielo en un bol, donde quepa el cacito o recipiente donde vayas a preparar la crema, pero donde puedas asegurarte de que el agua no llegará a tocar el helado. De esta forma, además de enfríar rapidamente una crema caliente para combatir que proliferen las bacterias, también aceleras el proceso de frío y comerás helado antes (esto es lo importante).

Si quieres, llevando esta crema al congelador, y removiendo cada cierto tiempo ¡Ya tienes un heladito bien rico!

Estos son los helados caseros clásicos, que en recetas en inglés encontrarás como no-churn ice-creams: como este, del maravilloso blog de Nate (Terminatetor Kitchen). Nate deja claro que una heladera no es tan necesaria como las ganas de hacer helado para comerse un postre delicioso este veranito.

Sin embargo, si eres más experta o amas (yo lo hago) los cacharritos reposteriles, con una heladera tendrás un súper helado cremoso y fantástico, capaz de hacer feliz.

Existen todo tipo de heladeras, con todo tipo de precios. Puedes encontrar las más sencillas por precios que van desde los 20 a los 60 euros. Su mecanismo consiste en un vaso (que metes en el congelador, como poco, 24 horas antes), un aspa (que puedes congelar también, yo lo hago) y un motorcito (como estas). Las heladeras más profesionales, con compresor (como estas),  son algo más caras y de mayor tamaño. Su precio suele implicar 3 cifras y en ellas puedes gastarte lo que quieras.

Mi opción, tras probar una heladera muy sencillita el  verano pasado, fue, para este verano, ¡Comprar -mi soñado-accesorio para helados de Kitchen aid! Y ¡Me encanta!                                        Y es que, aunque debo confesarte que mi Kitchen aid es mi amor. Y que, después de mi chico y de mi madre, no hay nada que yo adore más en esta vida. Pero, aún asumiendo que no soy objetiva, el accesorio para helados da unos resultados fantásticos, y la diferencia respecto a una heladera más chiquitita y modesta, se nota. Lo mejor es que el motor con el que vas a mantecar el helado es el invencible motor de la Kitchen, y lo segundo mejor es su precio está aproximadamente entre las dos opciones anteriores.

Si al final te decides por hacerte con una heladera, no olvides comprobar que el vaso de la que escojas cabe en tu congelador antes de comprarla. Mi nevera es estandar, y el vaso para helados cabe justito. Si tu nevera es especialmente chicquitita es posible que no quepa y debas elegir una heladera con un vaso más pequeñito.

Si eliges la opción clásica, sin heladera ni más trastos, podrás conseguir helados de morirse, contando unicamente con que, quedarán mejor, si el aire que no introducirás en la crema al mantecarlo (batido en frío, mediante el que se enfría la crema a la vez que se airea), lo introduces antes: añade la nata montada, al menos una parte. Monta las  claras de huevo, si la receta las lleva; y bate con fecuencia la crema, cada 30- 45 minutos ¡Te van a quedar deliciosos!

PASOS PARA UN HELADO EXTRA-CREMOSO PERFECTO:

  1. La noche anterior preparas la crema que será la base del helado. La cubres con film a piel, bien pegadito a la superficie de la crema, ya que esta crema es basicamente una crema pastelera, y la refrigeras al menos 12 horas.
  2. Un par de días antes guardas en el congelador el vaso para helados (yo congelo también la pala).
  3. Unos 30 minutos antes de mantecar el helado mediante el batido reservé la crema en el congelador.
  4. Montas el accesorio para helados, pones la crema dentro del vaso, y dentro de este la pala. Bates a velocidad mínima (esto es importante) unos 20-30 minutos.
  5. Último paso: te pones el bikini, te miras al espejo, te jaleas por el duro esfuerzo realizado hasta el momento, y ¡Te pones fina del helado más rico del mundo!

Una vez realizada la fantasía, prepara un recipiente con tapa, cubriendo la base con papel sulfurizado, y deja otro pedacito para cubrir la parte superior.

Comienza a añadir el helado recién mantecado a cucharadas (si tienes cuchara de helado mejor que mejor) mientras alternas con las migas de galleta de azúcar moreno, o con cualquier otro swirl que te guste. Cubre la crema con el papel sulfurizado reservado. Tapa perfectamente y congela otro par de horas.

Y ahora sí.

Ahora tu congelador ya es un lugar feliz, donde los unicornios llevan bikini y el helado de vainilla es el rey.

CREMA DE VAINILLA PARA UN HELADO EXTRA-CREMOSO:

Ingredientes:

150 ml. de leche

100 ml. de nata para cocinar

250 ml. de nata para montar

250 ml. (más) de nata para montar [Para añadir fría, al final. Si vas a preparar el helado sin heladera, monta estos 250 ml. de nata y conserva bien fría. Añade como último paso, con movimientos envolventes, para perder la menor cantidad posible de aire.]

120 gr. de azúcar blanco

1 cucharada de azúcar  invertido

1 + 1/2 cucharaditas de vainilla en pasta y/o una vaina de vainilla

3 yemas de huevo

1 cucharada de maizena

Preparación:

  1. Prepara un bol con agua bien fría y unos cubitos de hielo.
  2. En un cacito mezcla: la leche, la nata para cocinar y 200 ml. de nata para montar; el azúcar, el azúcar invertido (moja en agua tibia la cuchara para que se desprenda mejor) y lleva a fuego media-alto. Si vas a aromatizar con una vaina de vainilla, lávala y añádela al cacito.
  3. Remueve con frecuencia, hasta que rompa a hervir. Si vas a aromatizar con vainilla en pasta, añádela cuando retires el cacito del fuego.
  4. Mientras la mezcla se cocina, bate muy bien con una varilla las yemas; no es necesario que monten, pero sí que estén muy bien batidas.
  5. A parte, mezcla 50 ml. de nata para cocinar con la maizena. Remueve muy bien para deshacer todos los posibles grumitos.
  6. Una vez haya comenzado a hervir (no dejes que llegue a hervir demasiado, está perfecto cuando parece que va a romper), retira el cacito del fuego (si has puesto la vaina de vainilla retírala, si vas a añadir la pasta, añádela ahora); mientras bates, deja que la mezcla de nata y leche caliente caiga despacito, y a poquitos, sobre las yemas muy bien batidas. Añade en varias veces, en forma de hilito, de forma que las yemas se calienten poco a poco, para evitar que se cocinen. Termina con la mezcla de nata y las yemas perfectamente integradas.
  7. Añade la nata restante con la maizena y mezcla hasta integrar por completo.
  8. Con esta crema, vuelve al fuego, y sin dejar de remover (es importante, porque la maizena puede cuajar formando grumitos) cocina unos 5-7 minutos, hasta que espese. SABRÁS QUE LA CREMA ESTÁ LISTA CUANDO AL SACAR LA CUCHARA Y PASAR EL DEDO TRAZANDO UNA LÍNEA, LOS LADOS NO SE JUNTEN.
  9. Retira del fuego y lleva al baño frío que tenías preparado (yo lo cambio de bol, para enfríar más rapidamente). Remueve suavemente, mientras la crema se enfría. Añade los 250 ml. de nata que reservabas.
  10. Cubre con film a piel y refrigera al menos una noche, antes de mantecar. Si no vas a utilizar heladera, añade los 250 ml. de nata finales montados, y lleva al congelador. Remueve cada 30 minutos al principio, y, cuando comience a tomar cuerpo, añade la masa de galletas sin huevo. Cuando esté helado, cubre con papel sulfurizado y cierra el recipiente.

MASA DE GALLETAS DE AZÚCAR MORENO SIN HUEVO

Eggless brown sugar cookie dough

La primera vez que vi masa de galletas sin huevo como relleno fue en esta tarta de Sweetapolita. Desde aquel fantástico momento he hecho todo tipo de variaciones: cookies con chips de chocolate, con nueces de macadamia, de chocolate…Te animo a aventurarte y probar todas tus galletas favoritas en su versión sin huevo ¡Porque cualquier combinación queda bien!…No podrás ponerte tus vaqueros en unos meses, pero ¡Merece la pena vivir para probarlo!  😉

Ingredientes:

Eggless brown sugar cookie dough

125 gr. de harina común

80 gr. de azúcar moreno [puedes utilizar azúcar moreno mezclado con panela, para un sabor extra acaramelado 😉 ]

1/2 cucharadita de sal  [Queda mucho mejor si utilizas una sal de calidad, gruesa y recién molida con un molinillo para especias]

1/2 cucharadita de vainilla en pasta o extracto de princesa [Puedes añadir un cuarto cucharadita de cada uno]

110 gr. de mantequilla bien blandita

1 cucharada de leche

Preparación:

  1. Tamiza y mezcla el harina y la sal.
  2. En el bol de la batidora, con el accesorio pala, comienza a batir la mantequilla despacito, y sube hasta velocidad media. Bate un par de minutos y añade el azúcar. Crema la mantequilla con el azúcar hasta que esté esponjosa y haya blanqueado ligeramente, pero no tanto como cuando preparas un bizcocho, unos 3-4 minutos a velocidad media.
  3. Añade la vainilla o el extracto. Mezcla hasta incorporar y añade la cucharada de leche.
  4. Reduce la  velocidad de la batidora, o, batiendo a mano, incorpora el harina en un par de veces, mezclando suavente hasta que la masa esté uniforme.
  5. Envuelve en film y refrigera antes de utilizarla. Puedes refrigerarla sólo un par de horas, o dejar que repose toda la noche en la nevera; incluso congelar la masa y descongelarla unas horas antes de utilizar.
  6. ESTA MASA CONGELA DE MARAVILLA Y SE MANTIENE PERFECTA HASTA 6 MESES EN EL CONGELADOR. Para evitar que su sabor se mezcle con el de otros alimentos, embolsa el rollo de masa envuelto en film. A la hora de añadir esta DELICIOSÉRRIMA masa de galletas que puedes comerte directamente (evitando el trauma de tener que esperar a que las galletas estén cocinadas) al relleno de una tarta, a un helado o al topping de unos cupcakes, una vez fuera del congelador, déjala unas horas en la nevera y otro ratito generoso a temperatura ambiente ¡Te vas a chupar los dedos!

PARA MANTECAR EL HELADO:

  • Para mantecar el helado sigue las instrucciones de tu heladera. Yo enfrío 20- 30 minutos la crema, y la paso al bol para helados bien frío. En 20 minutos la crema está heladita.
  • Pon cucharadas de crema helada, alternando con migas de galleta sin huevo, más o menos desmigaditas y lleva al congelador dos o tres horas más. Cubre muy bien con papel de horno y cierra el recipiente.

Y ¡a disfrutar del helado!

¡Besitos inmensos!

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